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CALARCÁ

JOSÉ NODIER

MISERICORDIA PARA CALARCÁ

José Nodier Solórzano CastañoPor José Nodier Solórzano Castaño.
josenodiersolorzano@hotmail.com

La politiquería se ha comido buena parte de los recursos de esa institución

A los calarqueños, en todas las épocas, nos causaba orgullo colectivo la historia del municipio. Su huella en la educación y en la cultura: la primera porque desde su fundación grandes maestros y librepensadores marcaron una senda en el pensamiento; y la segunda porque la proliferación de escritores y humanistas determinaban una manera de ser y de parecer ante la región y ante Colombia.

En la segunda mitad del siglo veinte, a la par que se construyó infraestructura clave como escenarios deportivos de envergadura y la misma Casa de la Cultura, los calarqueños hablábamos con suficiencia del significado social del hospital La Misericordia.

Allí, en su estructura antigua que fue recuperada o en su edificio nuevo, fuimos testigos de una edad de oro. Muchos recordarán que de toda la región venían pacientes a Calarcá por atención médica y, en especial, por un idóneo servicio de cirugía, que atendía con calidad notable a los más pobres de los pobres. En ese tiempo su director era el doctor Hernán Jaramillo Botero, defensor a ultranza de la institución. Para él ese hospital era su casa, la que no dejó derrumbar después del terremoto, y el hogar de quienes requerían un servicio médico.

Luego, el hospital, como casi todas las instituciones de salud, cayó en el mar picado de la ley 100 de 1993, que, como todos lo sabemos, convirtió la salud en un artículo desechable del mercado, un producto más en la góndola del consumismo, y volvió a los hospitales locales en veletas dependientes de dos variables: la politiquería local y la indolencia de los propietarios y administradores de las Empresas Prestadoras de Salud, EPS.

Hoy el hospital está en crisis económica. ¿Dónde quedaron los bienes o los dineros derivados de la venta de las antiguas propiedades del hospital La Misericordia? Nadie sabe o, al menos, nadie dice lo suficiente al respecto.

La situación es complicada y triste. A los empleados de planta, quienes soportan en parte el servicio médico y asistencial, les adeudan el mes de junio, la prima semestral, el retroactivo del ajuste salarial y las vacaciones de un periodo.

Y a los empleados de la Temporal S.A.S. les fue pagado de manera parcial junio y se les adeuda julio. Lo paradójico y contradictorio: a algunos empleados no se les paga la seguridad social.

El señor gerente Leonardo Quiceno Páez deja muchas dudas en su gestión: mal calificado por la Junta Directiva, no propende por un futuro cierto para el hospital. Se sabe que el presupuesto está limitado hasta el mes de septiembre. ¿Qué pasará después? ¿Cuál es en verdad la cartera de la ESE Hospital La Misericordia? ¿Cuál es la viabilidad de un hospital en segundo nivel si no existe un informe técnico que lo soporte?

La politiquería, desde gobiernos pasados, se ha comido buena parte de los recursos de esa institución. Y los calarqueños todos esperamos que el gobernador Carlos Eduardo Osorio Buriticá defienda, con decisión y audacia, a una institución que brilla en la memoria de varias generaciones.

El hospital local tiene una rica historia en la región. Y no podemos permitir que se hunda en las arenas movedizas de un sistema de salud que no funciona a cabalidad o que se ahogue, como se advierte, en el lodazal pútrido de la politiquería.

COSMOS

EN CALARCÁ... ¡SÍ HACEN COSAS RARAS!

Por Néstor Jaime Ocampo Giraldo.
funcosmos@gmail.com

Semáforos que no ayudan a los estudiantesLos semáforos peatonales de la variante norte están al contrario. Me parece.

El cruce de la carrera 25 sobre la variante norte (calle 45) es muy peligroso, todos lo saben, no son pocos los accidentes fatales que allí se han presentado. Y cada día es peor por el aumento acelerado de tránsito vehicular por la variante de Chagualá hacia el norte del Quindío, Risaralda, el norte del Valle y Antioquia. Y ni qué hablar de temporada alta de turismo porque en esos días, además de peligroso, es casi imposible pasar. Se arriesga la vida en cada intento. Además es el lugar de tránsito diario de centenares de niños y jóvenes que estudian en la Ciudadela Educativa del Norte.

Se ha solicitado de todas las maneras posibles la solución de ese problema. Pero nada.

Un día pusieron unos resaltes. Pero muchos conductores, particularmente con placas de Bogotá, y casi todos los motociclistas, pasan por encima de ellos como si no existieran.

Otro día construyeron un puente peatonal, un poco más abajo, que NADIE usa. "Puente meatonal" lo llamó alguna vez un poeta, de visita, porque para poco más se usa.

De vez en cuando, días de transito intenso, ubican allí a algunos auxiliares de policía, o de tránsito, a hablar por "celu". Bueno, algunos también tratan de hacer algo para proteger a los peatones, pero con poco criterio.

Semáforos que no ayudan a los estudiantesAhora, por fin, han puesto semáforos. ¡Incluso semáforos peatonales!, ¡Increíble!

PERO... parece que los han instalado al revés. Se encuentran, uno frente al otro, a ambos lados de la carrera 25 cuando, me parece, deberían estar a lado y lado de la calle 45, o sea de la variante norte, para uno saber en qué momento puede cruzar por allí ¿no les parece?

Claro que ahora dirán que van a poner otros dos semáforos al otro lado de la calle 45 y que van a voltear los dos primeros que quedaron "torcidos" en la carrera 25. Porque aquí sí hacen cosas raras. ¿Dije "torcidos"?

HOTELERÍA Y TURISMO

El HOTEL ES PARA LOS TURISTAS, NO PARA LOS PROPIETARIOS

Wilson BeltránPor Wilson Beltrán.
wbeltran@eam.edu.co

Cuando Don Pedro y Doña Berta fueron a construir su hotel pensaron no solo en la decoración, sino también en las flores que tendrían en los jardines, en los colores preferidos para sus áreas sociales y por supuesto en sus familiares que serían los nuevos empleados que contratarían para hacer su entrada triunfal en el mundo de la Hotelería y el Turismo del departamento. Todo eso está muy bien, el único detalle que no tuvieron en cuenta es que ellos no son hoteleros, no tienen experiencia en este campo y tampoco se asesoraron de los que saben, de los Gremios o entidades gubernamentales, por lo tanto, su hotel no cumple con la reglamentación mínima enunciada en las Normas Técnicas Sectoriales Hoteleras o en las Normas de Turismo Sostenible.

Grave error, pues la Normatividad es clara y muestra en sus numerales y listas de chequeo los procesos y procedimientos que se deben seguir tanto en la construcción como en la operacionalidad del alojamiento. Además, se tiene en cuenta en todo momento a los Turistas y sus necesidades. En cambio la visión de Don Pedro y Doña Berta está enfocada en lo que a ellos les gusta y en lo que ellos quieren, por eso su Hotel no tiene wifi, agua caliente ni televisor en la habitación pues consideraron que esos servicios al igual que muchos otros no tenían incidencia en la decisión de compra de los clientes. Y así no lograrán impactar a un gran número de turistas pues quien conoce del tema sabe que cada persona, cada familia y cada grupo empresarial viene con gustos diferentes y necesidades particulares que se deben cubrir para lograr la satisfacción del cliente y si no están los estándares mínimos de calidad, atención y servicio tanto en instalaciones como en procesos, difícilmente se lograr el objetivo.

El Hotel de Don Pedro abrió sus puertas con éxito, sus familiares y amigos lo visitaron los primeros meses, pero después vino lo que se temía, pocos turistas, bajos ingresos y muchas deudas por pagar como la nómina que no da espera pero desespera, los servicios públicos, los proveedores o los impuestos. Es una locura dice Don Pedro, a mí nadie me dijo nada sobre esta situación, se enfada y empieza a pensar "equivocadamente" sobre la hotelería de la región. Pero él no se acuerda que sus asesores de confianza fueron personas ajenas al mundo de la Hotelería y el Turismo, y ni ellos ni Don Pedro hablaron sobre normatividad que se debía tener en cuenta y mucho menos de la gestión comercial, de las alianzas estratégicas con otros alojamientos y atractivos o de los planes para temporada baja o alta que debía tener.

Don Pedro construyó su hotel para que le diera satisfacciones y no problemas, pensaba en un futuro de descanso, tranquilidad y mucha paz pero ahora no sabe qué hacer, es triste ver que sus ahorros de toda la vida no están dando los frutos que él esperaba. Su alojamiento no está generando ingresos ni para cubrir el punto de equilibrio y ahora hay otra preocupación mayor, y es que como el Hotel está en una zona rural, las labores de mantenimiento no se hacen esperar, la humedad aparece con una facilidad increíble, la pintura de las fachadas se está decolorando, hay problemas con los pozos sépticos y la maleza crece tan rápido como puede por todas partes. Y eso sin contar que sus familiares no están cumpliendo con sus labores como empleados, los inventarios tienen faltantes en cocina y en minibares, los descuentos no autorizados están por todas partes y algunos llegan tarde a trabajar o no llegan cuando más se necesitan en el Hotel. Y es que como todos son familia, pues son más flexibles con sus funciones y responsabilidades.

Pero entonces ¿qué hacer? ¿Cómo salir de esa situación? Por ahí dice el dicho que "somos culpables por lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos", pero en este punto no hay que buscar culpables, hay que poner los pies en la tierra, la mirada en lo alto y el corazón en amor, y ya bien calmados hacer un análisis de la situación buscando en todo momento ser propositivos y no problemáticos para que las posibles soluciones lleguen a la mente y se puedan iniciar acciones inmediatas que cambien la situación económica del Hotel de Don Pedro lo antes posible. Pero entonces, ¿Cuál es la mejor opción a seguir?

Aquí les dejo a mis estimados estas alternativas que se podrían tener en cuenta. Léalas, analícelas y determine usted mismo cuál es la mejor, o si considera otras, no dude en compartirlas aquí abajo en los comentarios en redes sociales.

  • Pedir ayuda a los Gremios de Hotelería del Departamento para que hagan un diagnóstico de su empresa y así determinar los pasos a seguir.
  • Ofrecerlo a las Agencias de Viajes o personas interesadas para que lo tomen en "arriendo" y se encarguen ellos directamente de su comercialización y operación.
  • Programar una operación mínima en temporada baja para minimizar gastos y así poco a poco ir saliendo de la crisis.
  • Contratar un experto que tenga muy buenos conocimientos en operación y mercadeo hotelero para que ayude a Don Pedro a sacar adelante su hotel.

Y usted ¿Cómo le podría ayudar a Don Pedro?

MANUEL GÓMEZ

¡NO MATARÁS!

Manuel Gómez SabogalPor Manuel Gómez Sabogal.
manuelgomezuq@gmail.com

Las palabras hacen mucho daño si no se hilan bien. Hay frases que matan, porque llevan mucho veneno y van impregnadas como se hacía con las flechas años atrás o como las ponzoñas de los alacranes.

Hay frases que se escriben o se dicen y quienes lo hacen, creen que no hacen daño. Creen que la otra persona o los demás, las van a "entender" como quieren dar a comprender y no como los lectores u oyentes creen.

"Verba volant, scripta manent". Es una frase precisa. Las palabras vuelan, pero los escritos permanecen, me enseñaron años ha. Hoy se ha vuelto rutinario encontrarse con frases demoledoras por todas partes. Hay quienes pregonan la paz y el twitter lleva veneno ponzoñoso. Hay quienes escriben textos en periódicos y no teniendo pruebas, arremeten contra las personas, sin importar si lo que dicen tiene pruebas, siquiera suficientes para lanzar esos dardos.

Hay quienes escriben con violencia, envidia, odio, rencor en las redes sociales, sin importar a quién o a quiénes toquen sus frases o párrafos.

En un momento como este, en el cual se buscan cambios, paz, muchos escriben, en algunos casos, por escribir sandeces sin razones.

La envidia es mala consejera por todo lo que conlleva.  Los envidiosos jamás muestran frutos, porque nunca siembran bondad. Solo siembran cizaña. Esos ríen y se sienten felices viendo cómo cae el enemigo. Sienten que su obra es plena cuando prensa, radio y televisión muestran la implacable persecución o cacería. Son felices cuando mañana, tarde y noche, su presa está por caer en la trampa tendida. Son como hienas.

El odio se vuelve implacable cuando quien escribe parece que vomitara fuego con cada movimiento de las teclas. El odio interior de muchos por situaciones anteriores o ajenas es plasmado con fuerza hiriente en cada párrafo de sus textos.

El rencor, aquello que muchos tienen dentro de sus vidas, se muestra en cada frase, en cada escrito. No se fija en detalles, ni se escatima esfuerzo alguno para tapar un poco ese rencor que se vive. Simplemente se muestra y se saca a relucir.

Cómo quisiera que cesaran los ataques y que se dialogara, pero eso es un imposible mayor. Hablar de paz y golpear al mismo tiempo es lo más exquisito de muchos, de quienes hablan o escriben y gritan o golpean para que se sienta el miedo que producen sus palabras.

Qué nos ganamos con estudiar, prepararnos para un futuro, si algo tan importante como el respeto se ha perdido, porque el interés ególatra es lo que predomina.

No es fácil reprimir violencia, envidia, odio, rencor, inherentes a todo ser humano, pero al menos, se puede intentar ser más persona, más gente para que haya mejores enseñanzas a nuestros niños y jóvenes.

No matemos con la lengua y los escritos...

POETINTOS

Estado de la obra a 06 de julio del 2017
CALARQUERÍAS

Hugo Hernán Aparicio ReyesPor Hugo Hernán Aparicio Reyes.
poetintos@gmail.com

¿Con el distribuidor de tráfico a desnivel, obra solicitada a Invias por un grupo ciudadano de Calarcá nueve años atrás, incluida en la etapa de prepliegos del entonces llamado megaproyecto, "Cruce de la Cordillera Central", actualmente en ejecución, la ciudad "ya salió de parte" en cuanto al tramo de la planeada troncal Bogotá-Buenaventura en doble calzada, incluido el aún envolatado Túnel de La Línea?

Viaducto helicoidal en el barrio Versalles de CalarcáCon el avance de la obra local, de atractivo diseño y, suponemos, adecuadas especificaciones, surgen problemas e interrogantes de interés público a ser resueltos por los entes nacionales responsables. El primero, los tropiezos en la adquisición predial para la realización del proyecto. Aplicando el escueto sentido común, resulta incomprensible cómo se emprende una obra con costos cercanos a los cien mil millones de pesos, sin disponer legalmente, en su totalidad, de los terrenos comprometidos. Varios son los propietarios opuestos al avalúo oficial de las propiedades, dispuestos a enfrentar dilatados procesos en defensa de sus derechos, lo cual, pese a las amenazas de expropiación vía administrativa, significaría costosos y nocivos retrasos.

Viaducto helicoidal en el barrio Versalles de CalarcáOtro asunto de fondo, no el único: echando mano de las exiguas reservas de credibilidad en el actual gobierno, suponiendo que el túnel y la doble calzada Calarcá-Cajamarca, sean una realidad, yéndonos bien, en unos dos años, sin solución a mediano plazo para el tramo Calarcá-La Paila por agotamiento de recursos y ausencia de proponentes en iniciativas público-privadas, ¿cómo podría nuestra Villa soportar el previsible incremento del flujo vehicular hacia y desde el Valle del Cauca, Risaralda, Chocó, etc., etc.? ¿Pretenden Invias, la ANI, Mintransporte, que las actuales precarias variantes de la ciudad, diseñadas para un tráfico ya saturado hace años, lo asuman sin más ni más? Parece un absurdo, pero conociendo antecedentes semejantes, no sería de extrañar.

Viaducto helicoidal en el barrio Versalles de CalarcáMucho nos parece a algunos habitantes de Calarcá, que la administración municipal debería liderar una iniciativa conducente a confrontar el problema y transformarlo en oportunidades de avance socioeconómico. Una posibilidad nada descabellada, sería exigir el inmediato rediseño y construcción de nuevas variantes en doble calzada con las indispensables obras complementarias, integradoras entre las fracciones urbanas ya existentes. Así, cuando finalmente se tracen y construyan vías alternas, hecho que tarde o temprano sucederá, las actuales, ampliadas, readecuadas, se transformarían en ejes de desarrollo urbano. Otra opción, expuesta sin éxito a sucesivas administraciones, es promover y liderar el establecimiento en la vecindad calarqueña de un gran centro integrado de servicios para el transporte de carga, actividad de raigambre local desde la apertura de La Línea, iniciando el siglo anterior, jamás valorada ni tenida en cuenta por sus gobernantes.  El país no dispone aún de establecimientos semejantes, existentes en los sistemas viales de diversos países, y  cuya utilidad social, de ordenamiento urbano, y viabilidad financiera, están aseguradas. Otra propuesta: ¿Qué tal un terminal de transporte de pasajeros para el Quindío, en Calarcá?

Estado de la obra al momento de publicarse el presente artículo (abril del 2017):

ÓSCAR IVÁN

AGENDA CALARCÁ

Óscar Iván Sabogal VallejoPor Óscar Iván Sabogal Vallejo.
oscarsabogal8504@gmail.com

El futuro de Calarcá va a depender como nunca de una reacción, vigorosa, de nuestra clase dirigente —¿clase dirigente?— y de las nuevas fuerzas de opinión ciudadana que se empiezan a vislumbrar, a pesar del interés sistemático de algunos sectores políticos en ignorarlas.

Los próximos elegidos para cuerpos colegiados y posteriormente los nuevos directivos para cargos administrativos deben asumir una nueva estrategia y una nueva dinámica para proyectar la Calarcá del futuro.

Si bien una representación auténticamente calarqueña en el parlamento colombiano no lo es todo, sería un paso en firme que abriría expectativas positivas para el municipio y sus gentes.

Ese nuevo congresista y los funcionarios de las nuevas administraciones, deberán tener clara una agenda de prioridades para abordar y tratar los temas públicos, los temas ciudadanos, agenda que debe ser construida en forma colectiva, consultando el sentir de la gente y no los intereses individuales y mezquinos de las agencia políticas de turno.

Conviene iniciar la formulación de esa agenda mínima, partiendo del análisis de los temas fundamentales que afectan a la ciudadanía a diario.

Nada tan importante como buscar solución a los problemas de la educación, especialmente en lo que tiene que ver con el nivel académico, el ingreso a la universidad, las opciones reales de ocupación del tiempo libre de los jóvenes que les ofrece el municipio y la necesidad de su habilitación laboral.

En materia de salud, nada más oprobioso que la situación financiera de nuestro hospital de segundo nivel, cuyos cíclicos desequilibrios financieros, y la politiquería hacen que su operatividad sea hoy más un problema que una solución.

La inseguridad es otro asunto neurálgico que afecta sensiblemente la calidad de vida de una comunidad como la nuestra, que tiene como causa eficiente el microtráfico y el desempleo galopante que frustran las aspiraciones de tantos calarqueños.

En materia vial, desconocemos cual va ser el futuro del municipio, ¿se construirán nuevas variantes?, ¿se ampliaran las existentes con dobles calzadas para descongestionar en la zona urbana el tráfico creciente con la construcción del Túnel de la Línea y la adecuación de la vía a Cajamarca?, qué va a pasar con el entorno del ordenador vial de Versalles, seguirá siendo un muladar de viciosos e indigentes o se construirá un verdadero parque que embellezca la entrada al Paisaje Cultural Cafetero.

Debemos encontrarle a Calarcá, como al Quindío, su verdadera vocación productiva, no podemos seguir improvisando al calor de entusiasmos pasajeros con la industria liviana, el turismo, la agroindustria o el sector servicios.

La situación social de los campesinos quindianos, el replanteamiento estratégico de nuestras relaciones con Armenia, que por su importancia, merecen una agenda aparte, las relaciones con Barcelona y los otros corregimientos, sometidos al olvido, la indiferencia y la marginación, tiene también importancia crucial.

Son estos apenas algunos temas relevantes, de una agenda que debe contener unos puntos mínimos a ser concertados en verdaderos procesos participativos en los que cuente de verdad la ciudadanía.

Se abre la discusión.

AYUDA EN MATEMÁTICAS

AYUDA EN MATEMÁTICAS

Juan Carlos Beltrán BeltránPor Juan Carlos Beltrán Beltrán.
calculo21@gmail.com

Juan Carlos Beltrán Beltrán es un calarqueño con un particular registro: posee un canal en Youtube con más de dos millones de reproducciones —y no es precisamente un artista famoso—, es un exrobledista autodidacta y profesor particular de matemáticas desde los 18 años de edad.

En el año 2012 inicia esta Ayuda en Matemáticas motivado por el deseo de proporcionar a los estudiantes la oportunidad de observar cómo se resuelven los problemas de matemáticas enunciados en los libros de texto y muestra la estrategia para modelar ciertos problemas de la vida cotidiana en el lenguaje de las matemáticas: Definiciones, Teoremas, Procedimientos.

"Resolver problemas de matemáticas presenta ciertas dificultades a quien no está suficientemente entrenado para ello. Considero que en el proceso de aprendizaje de las matemáticas a nivel universitario hay tres etapas:

  • 1.- Iniciación en el tema de estudio por medio del tutor. En esta etapa el estudiante además de ser informado, debe tener la oportunidad de observar cómo otra persona (el profesor) resuelve, paso a paso, problemas de matemáticas.
  • 2.- Complementar la información en libros, videos, páginas web, etc. Y Practicar, practicar y practicar, lo suficiente.
  • 3.- Resolver los problemas planteados por sí mismo".

El afán por transmitir sus conocimientos, lo ha llevado a crear varios blogs:

Y su Canal de Youtube:

Juan Carlos tampoco es extraño en las redes sociales. Se le puede encontrar en Facebook y en Twitter o contactar en su correo electónico calculo21@gmail.com

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