Cargando...
Logotipo calarca.net

COSMOS

Logotipo calarca.net
Buscar dentro de calarca.net usando:
¡CALARCÁ SÍ ESTÁ DE MALAS!

Pintaron hasta las raícesPor Néstor Jaime Ocampo Giraldo.
funcosmos@gmail.com

Y no solo por la seguidilla de administraciones que nos han traído de mal a peor, sino por lo que sucede con nuestros BIENES PÚBLICOS. Claro, hay quienes tienen la esperanza de que esto cambie con la nueva administración, gente joven. Está por verse.

El fin de semana entre el 5 y 6 de marzo de 2016, un concejal decidió "decorar" (intervenir) la Plaza (?) de Bolívar a su antojo, como le dio la gana.

Pintó las estatuas, incluyendo la de Bolívar, de color DORADO; pintó los pedestales de un extraño color gris; pintó la parte baja de los árboles con vinilo blanco, y está pintando los muros de las zonas blandas de color verde claro.

¿Acaso lo hizo con permiso de la Alcaldía?, es lo menos que debe tener. También debe tener permiso del Ministerio de Cultura porque la estatua de Bolívar es un bien cultural símbolo de identidad nacional. Y debe tener permiso de la C.R.Q. porque eso de "encalar" los árboles ESTÁ DESACONSEJADO HACE MUCHOS AÑOS. Pintar la parte baja de los árboles les causa daño, NO BENEFICIO, y si los está pintando con vinilo... ¡peor el daño! Nada mejor y más estético que un árbol sano y limpio.

El concejal olvida que es un "servidor público" (Corte Constitucional SENTENCIA C-222/99) y NO el "dueño del pueblo" que pueda hacer lo que le venga en gana con lo que es de todos.

Además bien sabemos que se trata, más que de otra cosa, de una manera barata y efectiva de hacer proselitismo político.

Martha Lucía Usaquén comenta lo siguiente:

"Hay que decir que el espacio público siempre es político y la escultura pública cumple en él una función social que dialoga con la identidad geográfica e histórica de las comunidades locales.

Las esculturas públicas son entonces una producción social y cultural y tanto su ubicación como posibles intervenciones de carácter restaurativo deben corresponder a decisiones colectivas.

Cubrir con pintura dorada (¿vinilo?, ¿esmalte?) piezas realizadas en diferentes metales genera una impostación que en primera instancia es de mal gusto, demuestra desconocimiento e irrespeto por el patrimonio común y en última instancia puede contribuir al deterioro de piezas con las cuales las comunidades locales establecen relaciones de pertenencia y apropiación.

El espacio y los bienes públicos son de todos y nadie puede abrogarse el derecho de caricaturizarlos o intervenirlos sin los estudios técnicos pertinentes."