Logotipo calarca.net

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

InicioEscríbanos sus inquietudesLea nuestro Libro de VisitasCompartir esta página en FacebookRecomendar en Twitter
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 ESPEJITO, ESPEJITO...

José Nodier Solórzano CastañoPor José Nodier Solórzano Castaño. (josenodiersolorzano@hotmail.com)

"Ella, absorta, se mira en el dorado espejo de sus vanidades"

Esta semana empezamos a emerger, intoxicados pero vivos, de la cloaca que es el sistema político colombiano. Una sarta de apariencias: que existen partidos políticos, aunque solo son agencias de intereses personalistas; engaños visibles como los topes de financiación de las campañas políticas, asaltados y superados por la influencia de los dineros de la contratación estatal y de los negocios ilícitos.

Y si de mentiras se trata, aquí podríamos citar un rosario: que nadie perdió, cuando el gobierno de Santos quedó en entredicho, que la izquierda se fortaleció cuando apenas se mantiene, y que el Centro democrático salió airoso cuando ni siquiera es un partido político sino el trono de un energúmeno que, en vez de estar en el Senado, debería ocuparse de su salud mental, tan precaria, tan repleta de odio y mezquindad.

No obstante, lo que más preocupa de los guarismos de las pasadas elecciones es el desequilibrio político suscitado en el Quindío. Y lo menciono porque la señora gobernadora, de tiempo atrás, ha demostrado que no sabe administrar sus triunfos.

Cree, estimulada por su soberbia, que cuando ganó las elecciones, a la vez, triunfaron sus métodos; aunque ya sabemos cómo venció: convirtió a la administración en un surtidor electorero y a las políticas públicas en un dictado de sus ambiciones. Cree ella que el triunfo borra las incoherencias éticas de sus procederes: el fin no justifica los medios.

Digo que no sabe administrar sus éxitos electorales porque, como gobernadora, no responde a muchas expectativas de la comunidad. Nunca ha podido trascender su querella personal con la alcaldesa de Armenia, para configurar un programa de choque que disminuya el desempleo en la ciudad. Mientras la nación crea en otras geografías plazas de trabajo, aquí, las dos mandatarias se dedican, como agrias comadres, a mirarse feo desde el balcón de sus arrogancias.

Cedió a las presiones de Odinsa, cuando este emporio de la construcción, de una manera unilateral, y con la connivencia del gobierno central, decidió construir la doble calzada Calarcá-La Paila por un trazado nuevo; ya se sabe que vulnera y daña un eje ambiental del Patrimonio Cultural Cafetero.

Y para quienes trabajamos en la cultura el atropello es notable: convirtió la Secretaría en un directorio político, retrocedió lo avanzado en política pública y nos reversó veinte años en gestión. ¿Por qué no hemos construido una biblioteca departamental, un teatro municipal, dónde están las sedes de los grupos culturales, cuándo habrá claridad en la asignación de recursos de la bolsa para los artistas, alguna vez tendremos educación artística desde la primaria o becas de creación?

Nadie responderá estas preguntas porque la señora gobernadora estima que ella posee, además de dos credenciales del Congreso de la República, la verdad revelada de un departamento estacionado en peleas de parroquia; ella, absorta, se mira en el dorado espejo de sus vanidades: espejito, espejito...

A Julio Cortázar le parecía maravillosa una frase de André Gidé: "Todo se ha dicho ya, pero como nadie escucha, hay que decirlo de nuevo".

 NOTAS ANTERIORES
Damas de helio | La misa ha terminado | Honor perdido | Se busca | El eterno femenino | En plata blanca | Ya viene el 25 de enero (II) | Ya viene el 25 de enero (I) | Sombra de uñas largas | Se necesita sangre | Calarcá S. A. | El mesías nunca llegará | Reconciliación de dos mundos | Textículos | Nos piden auxilio | Bodas de sangre | La economía naranja | Los significados de Amparo | Los cruzados de la guerra | La alegría de leer | Artes visuales | Que nadie llore después | Nada es broma | Lobos al acecho | Adán engaña a Eva | ¿Casa quindiana? | "Yo tengo un sueño" | El camaleón | Las traiciones del liberalismo |

Quédate en Calarcá

Inicio Escríbanos Lea nuestro Libro de Visitas Compartir esta página en FacebookRecomendar en Twitter
 
YIPAO
IMÁGENES CALARQUEÑAS
Imágenes Calarqueñas
MONUMENTO AL CACIQUE
Ver Monumento al Cacique Calarcá

Ubicado en el Barrio La Huerta.