Cargando...
Logotipo calarca.net

JOSÉ NODIER

Logotipo calarca.net
Buscar dentro de calarca.net usando:
LA CORRUPCIÓN SÍ NECESITA URNAS

José Nodier Solórzano CastañoPor José Nodier Solórzano Castaño.
josenodiersolorzano@hotmail.com

No será una revelación saber de qué parte de la historia está cada uno. Ya lo sabemos

La consulta anticorrupción dividirá al país entre quienes le apuestan al pasado, al anacronismo y entre quienes se la juegan, sin ambages, por la esperanza.

Habrá quienes digan que esta es una convocatoria amañada, con fines politiqueros y que beneficia a Claudia López y a su compañera.

Habrá otros, taimados, ahítos de privilegios, que no le encontrarán sentido a reconfirmar en las urnas el mandamiento supremo del uso de recursos públicos: "No robarás".

Habrá otros, ingenuos, que saldrán a propalar que la consulta vale mucho, y que no tendrá efectos reales sobre los 54 billones de pesos perdidos del erario público.

Habrá otros, uribistas confesos, vergonzantes o taimados, que no podrán votar la consulta porque a su jefe, el mismo que presidió el gobierno más corrupto de la historia de Colombia, no le interesa esta iniciativa de sus contradictores.

Escucharemos de todo. Un columnista de la Crónica, por ejemplo, dice que la corrupción no necesita urnas. Explica en su escrito -de pésima sintaxis- que a él le molesta la llegada del comunismo. ¿Cuál comunismo? Y de inmediato asocia a Gustavo Petro, en una línea siguiente, con esa doctrina anacrónica.

Esa estulticia política la manifiesta un columnista de ese diario, quien alguna vez fue decano de medicina de la Universidad del Quindío y fungió por años como docente universitario. ¿Qué podemos esperar de otros líderes sociales, de los mismos politiqueros del Quindío o, peor, qué podemos esperar de un cambio en esta nación con este tipo de docentes universitarios?

El primer Sí que se necesita aprobar es la reducción de los altos salarios de los congresistas y de esa casta social empotrada en los altos cargos del Estado; la misma élite que hoy, por cuenta de sus pensiones multimillonarias, amenaza la quiebra del sistema colombiano.

Se requiere, como lo pide la consulta, cárcel para los corruptos y que no puedan volver a contratar con el Estado. Hoy, los ladrones de cuello blanco cuando son condenados, si lo son, salen directo para sus mansiones o sus fincas de recreo.

La contratación transparente, con requerimientos comunes en pliegos tipo, permitirá que se neutralice el dedo arbitrario en las entidades públicas.

La realización de audiencias públicas, para la asignación de recursos, su desglose frente a las expectativas de la ciudadanía, y su mismo control, es clave para que la Constitución de 1991 tenga desarrollo en su componente de derechos colectivos.

Al señor Roberto Stefan Chehab, y a ese país ensombrecido por la moral de los cómodos, de los tocados por la gracia de las élites colombianas, hay que reiterarles que es importante la rendición de cuentas claras de los congresistas sobre su gestión, haciendo públicas sus gestiones, votaciones e iniciativas. Ellos deben hacer evidentes sus declaraciones de renta y deben explicar sus ingresos injustificados y, si fuera necesario, extinguirles el dominio de sus propiedades.

Y claro, en estos cargos de elección popular se le debe poner una fecha de vencimiento a la participación en las corporaciones públicas.

La primera consulta contra la corrupción, señor Stefan Chehab, la perdimos los colombianos el pasado 17 de junio. Y de seguro, con docentes y ciudadanos como usted, perderemos de nuevo en agosto.

No será una revelación saber de qué parte de la historia está cada uno. Ya lo sabemos.

OTROS ARTÍCULOS