Logotipo calarca.net

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

InicioEscríbanos sus inquietudesLea nuestro Libro de VisitasCompartir esta página en FacebookRecomendar en Twitter
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 LA DIGNIDAD DEL "NO"

José Nodier Solórzano CastañoPor José Nodier Solórzano Castaño. (josenodiersolorzano@hotmail.com)

"Colombia, así lo parezca, no es un país de ficción. Las mentiras, ya lo sabemos, son solo para el arte"

En una sociedad como la nuestra, anquilosada en la autocomplacencia del todo vale, decir "no" es casi una ofensa nacional. Negarse a danzar al ritmo de la mediocridad, salirse de la normalidad que piensa de nuestro paisaje como el más bello y de nuestras gentes como las mejores, es motivo de estigma social.

Decirle "no" a la máquina de mentiras diseñada por Álvaro Uribe Vélez, a su rastrera astucia de paisa avivato; decirle "no" al señor Oscar Iván Zuluaga, quien transgrede como su patrón el código penal, acomoda y burla la sustancia de la regla civil, es necesario y, claro, un asunto de dignidad.

"No" a los lugares comunes de Martha Lucía Ramírez, quien hoy se presenta como una dócil paloma, pero en verdad es otro halcón de esa misma ultraderecha cruel de Colombia, de la que siempre toleró el paramilitarismo, los abusos y crímenes perpetrados por los malevos de la seguridad democrática.

"No", además, a la actitud penumbrosa de centenares de quindianos, todos muy respetables de puertas para adentro, supongo, que salen el día de elecciones a votar por el Centro Democrático, empresa unipersonal que pretende perpetuar el odio, la corrupción, el crimen y la guerra en Colombia. "No", también, a la proclividad de justificarlo todo, hasta la muerte, solo porque tenemos en la cabeza un orden propio de país.

Siempre llega el momento de decir "no", de rebelarse contra la facilidad del autoengaño. Un día Federico García Lorca y Miguel Hernández, dos grandes poetas de España en el siglo veinte, se levantaron del refugio cálido de sus libros para decirle "no" a Francisco Franco, el dictador. Hanna Arendt, filósofa, no quiso aceptar la ignominia del nazismo en Alemania. Rosa Parks, una valerosa negra, un día dijo "no" cuando en un bus le pidieron levantarse de su asiento para cederlo a un pasajero blanco, anglosajón, de los Estados Unidos.

El "no" que a muchos disgusta es una manera de acentuar la divergencia de nuestros corazones frente a la irracionalidad. Dice Antonio Muñoz Molina, el escritor español, que: "Hay una belleza en el gesto del que dice no, con calma y firmeza, o a veces con furia, el que dice no al enemigo o al déspota que quiere subyugarlo y también el que dice no a quienes esperaban y confiaban en que dijera sí, a los cercanos, los suyos, los que se sentirán dolidos por su inesperada negativa, incluso traicionados, los que tal vez después de haberlo nombrado hijo predilecto deciden degradarlo a hijo pródigo".

Nada es más efectivo que un "no" a tiempo. Nos vacuna contra la desazón de saber que, a pesar de intuir lo que no se debe hacer, lo hicimos. Y las equivocaciones valen, en Colombia, dinero y sangre.

Recuerdo que un "no" cambia el sentido de la Historia del cerco de Lisboa, novela de José Saramago. Colombia, así lo parezca, no es un país de ficción. Las mentiras, ya lo sabemos, son solo para el arte.

 NOTAS ANTERIORES

¿Para qué educar? (3) | El prestidigitador | ¿Para qué educar? (1) | Rara avis | Sale el espectro | El príncipe de Anapoima | Espejito, espejito... | Damas de helio | La misa ha terminado | Honor perdido | Se busca | El eterno femenino | En plata blanca | Ya viene el 25 de enero (II) | Ya viene el 25 de enero (I) | Sombra de uñas largas | Se necesita sangre | Calarcá S. A. | El mesías nunca llegará | Reconciliación de dos mundos | Textículos | Nos piden auxilio | Bodas de sangre | La economía naranja | Los significados de Amparo | Los cruzados de la guerra | La alegría de leer | Artes visuales | Que nadie llore después | Nada es broma | Lobos al acecho | Adán engaña a Eva | ¿Casa quindiana? | "Yo tengo un sueño" | El camaleón | Las traiciones del liberalismo |

Quédate en Calarcá

Inicio Escríbanos Lea nuestro Libro de Visitas Compartir esta página en FacebookRecomendar en Twitter
 
YIPAO
IMÁGENES CALARQUEÑAS
Imágenes Calarqueñas
MONUMENTO AL CACIQUE
Ver Monumento al Cacique Calarcá

Ubicado en el Barrio La Huerta.