1.- Hace aproximadamente 20 años, los colombianos no
tienen...
Por Jota Domínguez Giraldo. (
jotajotadominguez@gmail.com)
...buenos comentarios sobre el Congreso de la República, pero no hacen los malos comentarios sobre
la institución sino sobre quienes lo integran. Esos comentarios de entonces, se encuentran por
obra y gracia de las encuestas, enfrentados a la institución presidencial. Para decirlo
francamente, hablar del presidente o de los congresistas casi se volvió un deporte nacional.
Contra Turbay, contra Virgilio Barco, contra César Gaviria, contra Ernesto Samper, era la
comidilla de todos los días. También se habla mucho y todos los días de Álvaro Uribe, pero este
tiene alto índice de favorabilidad. Aprovechando esa popularidad, acaban de entregar una encuesta,
donde la figura presidencial tiene altísima credibilidad frente a los congresistas y esa parte es
la que tiene molestos a senadores y representantes, pues los deja sin ningún poder de presión ante
el ejecutivo, lo cual les resta importancia y le entrega toda la legitimidad al ejecutivo. Esta
parte lo convierte en la gran figura pública que el país pedía y lo pone, en consecuencia, a
manejar los hilos del legislativo y a los legisladores a hacer únicamente lo que el ejecutivo les
proponga. Ahí está la fuerza pública de Uribe que también le permite dejar opinar al Comisionado
de paz, en el sentido de desintegrar los partidos para que estos se vuelquen a reconocer a Uribe
como el único orientador. Esa es la crítica que les hacen a los congresistas de los diferentes
partidos, de no tener orientadores que discutan sobre los grandes temas nacionales y por ello,
claro, su descrédito frente a la opinión pública.