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LA PULGA DILETANTE
 EDITORIAL - LA POLÍTICA, NUDO GORDIANO

Mientras los bogotanos sufren toda clase de problemas incoados por la desadministración de Petro, se vislumbra el mayor de todos, la polarización, fruto de esa mixtura informe que las ciudades cosmopolitas deben soportar. Sabemos que la Constitución Nacional le da poderes excepcionales al Procurador, eso, lo introdujeron Petro y sus amigos del M-19, cuando la Constituyente del 91, ahora, lo desconocen y despotrican contra la normatividad es decir, son víctimas de su propio invento.

Mientras la capital parece ir hacia otro bogotazo, a nivel nacional, nos preparamos, no sabemos para qué eventos legales forzados por las Farc en su afán de convertirse en adalides políticos y el gobierno de turno de reelegirse, ¿Referendum?, ¿Constituyente?, todo puede esperarse cuando hay desespero entre negociadores por llegar rápidamente a acuerdos que aseguren lo que cada uno espera. Ausentes de información nos atenemos a conceptos y opiniones de medios pagados por el gobierno u opiniones esporádicas de los voceros farianos, ambos, parecen mantener su posición y cada cual dispara desde su trinchera la palabrería política que sabemos de la izquierda pro-cubana o la consabida verborrea con acento nasal de Humberto de la Calle, concluímos: nueva polarización de la nación colombiana entre amigos y enemigos de la paz; entre quienes esperan al menos, recordar las víctimas de la barbarie guerrillera y los que aspiran a la impunidad como fundamento para que no haya más balaceras en el campo colombiano, ambos, predican sin aplicar y discuten en medio de masacres y bombardeos y nadie sabe si son objeto de cese en las mesas actuales.

En medio de tan raras circunstancias nos acercamos a otros comicios para llenar el Congreso de malolientes políticos. De nuevo, pancartas y carteles con fotos de sonrientes candidatos dispuestos a cambiarlo todo cuando sean dueños de la curul. Vemos cientos de personas encamisetadas de colores y con efigies de los próximos salvadores, cantando programas y consignas a cambio del pago de los recibos y con la promesa de un empleo cuando el triunfo se alcance.

El país como vemos está convulsionado políticamente; las fuerzas ideológicas de izquierda y derecha dominan la brega. En medio, los cultores de tradicionales partidos hacen esfuerzos por mantenerse con vida política para lograr parte de la mermelada esparcida por el gobierno a los corruptos que cambian su objetivo de ayuda al pueblo por aprobación de leyes, favorables únicamente a la élite dominante.

Las figuras políticas se esfuerzan por levantar votos y conciencias sin importar el cómo; cada discurso tiene más promesas y regalos que el anterior así sucesivamente hasta llegar a la entrega del cielo como premio a la fidelidad por aquellos dinosaurios o emergentes que saben cómo ordeñar el erario, patrocinados por los gobernantes de turno en el más asqueroso contubernio y a pesar de conocerlo se vota, cada vez, con mayor ímpetu.

Cada comicio muestra que en Colombia mandan las minorías. Cada evento donde se eligen mandatarios o congresistas señala que, de no aprobarse el voto obligatorio, el pueblo cansado de tanta mentira, no votará por ninguno de los sonrientes políticos quienes hoy cuelgan su imagen en calles y paredes.

El voto en blanco como lo promulgan algunos periodistas con Salud Hernández a la cabeza, dicen, es la forma de castigar la falta de dignidad de los parlamentarios de ahora, sin embargo, sabemos que el estado tiene blindaje para tales circunstancias por lo cual, no parece ser la fórmula, menos aún, cuando en la próxima jornada comicial se usarán máquinas electrónicas similares a las utilizadas por Chávez en Venezuela, las cuales lo mantuvieron en el poder y además, le dieron, sin rubor alguno, la sucesión a Maduro.

El panorama no pinta nada bien: de un lado la capital colombiana, referente nacional, está que revienta, de otra parte, se condena al pueblo a ser tildado de guerrerista si no acepta sin remilgos las tesis de Santos, quien se ufana de haberle dado los más duros golpes a la guerrilla pero, para lograr su propósito actual, no tiene inconveniente en ordenar a su Fiscal, enmascarar con visos legales la actuación cincuentenaria de quienes pasaron, en este gobierno, de victimarios a víctimas de la violencia y por lo tanto, objetos de indemnización y entrega de altos cargos para que en próximos días no sea solo Bogotá, sino el país, convulsionado por quienes no se someten a las leyes porque su ideal político es el totalitarismo de estado al peor estilo cubano.

 ENERO 25

Como hace quince años, la sirena sonó con su alarma preguntona y fatídica ¿Qué pasaría?, generalizan los escuchas y, cada quien, vaticina una posible tragedia. Hoy, sabíamos la razón del ulular. Antes de terminar el sonoro grito evocador, ya estábamos recorriendo las peripecias de aquel día. Durante el evento, solo pensamos en salvaguardar la vida y las de quienes estaban a nuestro lado en casa o en el sitio donde el azar escogió para enfrentarnos a esa fuerza incontenible de la naturaleza, ante la cual nada podemos, nada somos.

El 25 de enero revivimos aquella tarde cuando muchos murieron, cientos de ilusiones fracasaron, sueños realizables se truncaron. Recordamos que Armenia se proyectó a gran nivel, pero, Calarcá, por falta de jefes con carácter, quedó sumida en toda clase de problemas mientras los directivos de Fenavip, se alzaron con los recursos destinados a cambiar nuestro destino.

 LA FELICIDAD ¿UNA TRAMPA MEDIÁTICA?

Juan de J. Herrera González

La felicidad, trampolín para logros sucesivos, parece ser nota predominante en los colombianos, calificados entre los 65 países más felices de la tierra, por encima de muchos del primer mundo con desarrollo y economías de probada suficiencia para sus ciudadanos. ¿Será verdad tanta dicha en Colombia?

Reflexionar sobre el asunto es cosa de volverse loco porque no se dan razones para la anunciada felicidad de coterráneos a quienes me atrevería a cuestionar para hallar la verdadera respuesta a ese interrogante:

1. ¿Puede haber felicidad en medio de tantas desigualdades económicas, fruto de erróneas políticas de reforma agraria y subsidios mal distribuidos, donde se privilegia a los dueños de grandes predios con la supuesta idea de incentivar productividad y empleo por los terratenientes, a quienes poco interesa ofrecer empleo pleno?

2. ¿Es feliz una nación amenazada por violencia casi generalizada por asalto a predios campesinos, pueblos alejados de centros urbanos donde campea el autoritarismo de narcos y guerrilla y, además, son objeto de asaltos con armas no convencionales capaces de producir daño a muchas personas en muchos metros a la redonda?

3. ¿Tenemos felicidad cuando nos cuentan que hay robos violentos cada minuto, de teléfonos celulares con heridas, homicidios y, además, amenaza permanente de asalto callejero?

4. ¿Es posible la felicidad cuando hay más de cuarenta mil detenidos al año por delitos que las autoridades llaman menores, perpetrados esos sí, por menores de edad y en algunos casos por viejos a quienes no cobijan las normas penales con todo rigor?

5. ¿Es feliz un pueblo que mira estupefacto la rapiña de los parlamentarios, sus excesivas y altas primas, sus contratos millonarios recibidos por aprobación de leyes de conveniencia particular; sus continuos viajes al exterior en descarado turismo parlamentario; la utilización de carros y celulares sin límite alguno?

6.- ¿Presumimos de ser felices a pesar de la corrupción manifiesta de funcionarios de todas las ramas, lo más preocupante, de aquellos en quienes hemos confiado la salvaguarda de las leyes administrando justicia?

7. ¿Es felicidad tener cada año, luego de un irrisorio aumento de sueldos la subida escandalosa en gasolina, predial, servicios, transporte, impuestos, colegios, peajes y todo cuanto constituye la canasta familiar?

8. ¿Seremos felices cuando tenemos reformas a la justicia que sacan de penas intramurales a miles de bandidos quienes operan en nuestras calles porque la incapacidad del estado para hacer cumplir las normas recurre a la vía fácil de soltar antisociales para facilitarles la reincidencia luego de su aprendizaje en las cárceles?

9. ¿Podemos alardear de felices en medio de ancianos abandonados en las calles, niñas embarazadas sin protección alguna, gente muriendo en las puertas de hospitales y clínicas porque las EPS, roban los dineros destinados a ese servicio?

Los argumentos son muchos; cuentan que la felicidad no parece la satisfacción de nuestras necesidades sino un argumento mediático pagado.

 COLEGIO SAN JOSÉ

Álvaro Ramos

MUNICIPIO: CALARCÁ, QUINDÍO
LOCALIZACIÓN: CARRERAS 21 Y 22 CALLES 36 Y 37
ÁREA: 3126.00 M2
PROPIETARIO ANTERIOR: COMUNIDAD DE LAS HERMANAS VICENTINAS
PROPIETARIO ACTUAL: MUNICIPIO DE CALARCÁ

Entre los años 2004 y 2007 la secretaría de Hacienda y Planeación del municipio de Calarcá, adelantaron el proyecto para la legalización y titularización de Predios propiedad del Municipio, así mismo para actualizar y legalizar los inventarios de áreas de cesión de urbanizaciones construidas desde los años 80s, y las nuevas que fueron construidas a raíz del sismo del 99, y que por motivo de la ineptitud, incapacidad, corrupción etc. más que de ignorancia de las normas, los funcionarios dejaron de incorporar en el momento de aprobar las licencias de urbanismo y construcción.

Lo más representativo de estas titularizaciones fueron: La Escuela Uribe, lote antiguo Instituto Calarcá (Parque Los Mártires), lote Colegio San José, Escuela Santander y otras. En algunas de estas propiedades existían instalaciones educativas del municipio desde hacía cerca de cien años.

El Colegio San José, caso más reciente fue comprado por el municipio a fines de los años 80s, pero nunca se adelantó el trámite notarial respectivo, en las indagaciones con antiguos funcionarios no se obtuvo respuesta (silencio sepulcral) al respecto del por qué no se había adelantado la escrituración.

Debido al Terremoto de enero 25 de 1999, las instalaciones del colegio se vieron afectadas y los ingenieros "expertos" en estructuras, consideraron que había que demoler todas las edificaciones que componían el colegio, y construir en otro sitio para ensayar un modelo de centros educativos, avalados por la administración de la época en conjunto con la ONG Fenavip, encargada de la reconstrucción del municipio y de ingrata recordación, por la corrupción y desmanes en sus actuaciones, todo esto respaldado por la clase dirigente del municipio y la administración del momento. Es decir por toda una clase de cretinos, como califica Michael Moore a algunos norteamericanos que tampoco faltan allá.

En el año 2004, una funcionaria de La Comunidad de las Monjas Vicentinas se presentó a la administración, para que en conjunto se efectuara el trámite notarial respectivo, y transferir la titularidad del lote al municipio, y en razón a la tramitología administrativa y la paquidermia estatal el proceso duró algo más de tres años.

En este sitio funcionó desde mediados de los años 30s el Colegio de Señoritas San José, administrado por La Comunidad de las Hermanas Vicentinas, este inició actividades en una casa ubicada por la carrera 3ª, hoy carrera 21, posteriormente fue ampliándose con la adquisición de otros predios que conformaban la manzana comprendida entre la calle Filones, luego calle 7ª hoy calle 36, la Tilmaquín, luego calle 8ª, hoy calle 37, y Calle Andes, carrera 4ª hoy carrera 22 de la actual nomenclatura, el colegio fue ampliándose hasta poseer casi la totalidad de la manzana.

En la oficina de la Secretaría de Planeación Municipal reposa la información del estudio de títulos y correspondencia adelantada para la titularización del predio al Municipio de Calarcá.

 TURISMO

Hugo Hernán Aparicio Reyes

Me declaro descreído del turismo como alternativa de activación económica significativa para nuestra región. Han transcurrido varios lustros desde cuando algún avispado propietario de finca cafetera en crisis, para amortiguar crecientes costos de sostenimiento, tuvo la idea de recibir huéspedes entusiastas del paisaje cafetero urbano y rural, así como de la cálida hospitalidad de las gentes que lo habitan, sin que por concepto de tal actividad, ya extendida y relativamente formalizada, incluyendo la operación de varios parques temáticos, a la fecha se observe un impacto positivo demostrable, contundente, en la economía quindiana, sobre todo en estratos tradicionalmente marginados. Si algo contribuyó a hacer menos visible, menos dramática, la crisis latente del departamento, fue la entrega de viviendas gratuitas tras el terremoto de 1999. No obstante, los factores de deterioro social, en gran parte explicables por las carencias materiales de todo orden, por la negación de oportunidades laborales en un medio adverso a la inversión, a la actividad empresarial formal en renglones productivos múltiples, continúan señalando un declive que las cifras confirman. Desempleo, subempleo -en los cuales el Quindío lidera estadísticas-, deserción escolar en todos los niveles académicos, prostitución infantil, delincuencia callejera, suicidios, microtráfico y consumo de estupefacientes, categorización del SISBEN, enfermedades de transmisión sexual, entre otros parámetros de realidad colectiva, proyectan una sostenida tendencia hacia el deterioro, sin que el publicitado turismo pueda reclamar un papel ni siquiera secundario como alternativa de promoción socioeconómica. No niego que en temporadas vacacionales o en uno que otro puente, la afluencia de viajeros llegados de diversas regiones es notable. Sin embargo, los receptores de posibles beneficios generados constituyen una exigua minoría, sin aptitud ni intención multiplicadora en cuanto a distribución social del ingreso. Salento, su casco urbano y entorno geográfico, el invasivo comercio, el insoportable caos en detrimento de la calidad de vida de sus raizales, quienes son los menos beneficiados del aparataje turístico, dan idea del engañoso oropel. El lucro va a bolsillos ajenos o a algunos propios de conocida holgura. Pero el "pueblo pueblo" salentuno, más víctima que rentista del "turismo", debe resignarse a continuar marginado; ahora, por desgracia, utilizado a bajo costo para provecho de otros. ¿Que el Quindío estaría en peor condición sin el turismo? Quizás. Pero en ese hipotético evento, nos veríamos obligados a desplegar acciones creativas en otros campos, distintos a la quieta observación del paisaje, más aptos para la prosperidad y la digna subsistencia de la gran masa de quindianos a quienes no llega la mermelada que indigesta a los políticos, ni las ganancias de los ricos tradicionales o de avivatos emergentes. Por esta y otras razones, a cambio de vistosos atavíos para lucir ante la visita, clamo más bien por obras, por proyectos de activación económica sostenibles para Calarcá y el Quindío. Las merecemos nosotros, habitantes permanentes, leales enamorados de sus dotes y posibilidades. Los visitantes llegarán solos cuando nuestro nivel de satisfacción ciudadana sea evidente, cuando el fundado bienestar y optimismo de los moradores de la región sea el mejor slogan de promoción en el país y en su exterior.

 HÉCTOR FABIO MUÑOZ CALDERÓN (TAYEYO)

Héctor Fabio Muñoz Calderón (Tayeyo)Este nombre perteneciente a hombre del pueblo, de aquellos inéditos que hicieron su pequeña historia para agregarla a folios sin número de quienes forman ese libro llamado Calarcá, está ligado al fútbol calarqueño como el sol, o la luz al día. Desde cuando aparecimos tratando de jugar en la cancha grande de Las Palomas, Héctor Fabio Muñoz, era árbitro en partidos de toda clase y en todos los fines de semana.

Siempre vestido de negro, así era entonces, pitaba varios partidos diarios por lo cual, mejoraba sus ingresos en una profesión-afición, cuyo difícil ejercicio tiene y tendrá toda clase de vilipendios porque juzgar o definir es cosa seria, mas aún, cuando se trata de fútbol pasión de muchos colombianos, sin embargo, puedo asegurar que Héctor Fabio Muñoz, lo hizo en forma aceptable durante su vida arbitral, larga por cierto.

El nombre quizás, confunda a quienes lean estas notas porque se le conoció por su apodo: "TAYEYO". Nuestro amigo como ya se dijo pitó miles de partidos y se equivocó miles de veces también, sin embargo, aún hoy, aplaudo su vida dedicada a esa juventud hambrienta de goles, de inmensos deseos de jugar y, ganar, por encima de todo y de todos, menos de Tayeyo, el referee o Juez.

En muchas ocasiones su pitazo fue una bomba; el silbatazo estalló entre jugadores y fanáticos porque señalar el punto penal era y será siempre provocación de ira general y además, invasión al campo e improperios de marca mayor y, al por mayor.

No faltaron en muchas oportunidades las agresiones que este hombre de negro debió sufrir en campeonatos domésticos, más aún, cuando equipos de otros lares venían a jugar a Las Palomas y querían irse triunfantes para su tierra. Algunas veces lo vi entre hombrones de gran talla discutiendo una decisión pero, debo confesarlo, nunca lo vi desmayar en su labor y muy pocas veces cambiar su decisión y, eso, acarrea problemas porque los arbitrajes han sido y serán de extrema dificultad, por esa manía de los jugadores de sentirse agredidos por pitarles una falta y, la violenta respuesta, de agredir al contrario, especialmente, aquellos cuyo puesto es el de defensas o línea defensiva para ser mas técnicos.

TAYEYO, pasó durísimas pruebas sin echarse atrás y nos enseñó desde su humilde condición que un hombre cuando desempeña un cargo, lo hace con orgullo y gallardía. Aprendimos de TAYEYO, muchas cosas importantes especialmente cuando se hace necesario decidir categóricamente sin importar si el mundo se viene encima, es decir, nos dijo en cada actuación la hombría de enfrentar situaciones difíciles sin arredrarse. Sus pasos de viejo, demasiado lentos. Su mirada hace dos años perdida en otros lares consecuencia de algún extravío de su cerebro, no quitan el recuerdo de haber sido parte de esa historia deportiva de nuestro pueblo y haber sido igualmente, muestra viva de rectitud en una profesión que solo deja ingratos recuerdos y montañas de madrazos.

Este mínimo de historia, obituario tal vez, se escribió hace años en algo parecido a libro que aún no se publica, pero esta mañana del 20 enero de 2014, leo carteles funerarios, invitando a celebrar el primer aniversario de la muerte de Tayeyo. Debo comentar que soportó una larga enfermedad sobre su silla de ruedas sin mostrar tristeza o derrota alguna, siempre una sonrisa acompañó su trajinar difícil pero, convertido en misión cumplida con valerosa caballerosidad. Amigo Tayeyo: quienes anduvimos los campos de fútbol de Calarcá, tras el esquivo balón, recordaremos en cada tertulia tu trabajo de árbitro imparcial y tu sentido de pertenencia en tu labor y con tu pueblo.

 LOS HOMBRES PRÁCTICOS

“En esta parte de América, los venezolanos son los que hacen y mantienen la guerra de insurrección, porque en la Nueva Granada solo hay una plaga de leguleyos ojeando códigos para promover enredos.”
(Memorias e informes del pacificador don Pablo Morillo)

Cualquier parecido con la actualidad es mera coincidencia histórica.

 MIEDO

ARGELIA OSORIO V.

Le tengo miedo
al silencio de amor
porque crece tanto
o más que la razón
que lo acompaña.

Temo los instantes
aquellos de la queja
sin palabras del reproche
sin voz de la distancia
de los ojos cerrados
del adiós que no se dice...

¡Es que el amor
se puede ir
sin despedirse!

 POSIBLEMENTE

UMBERTO SENEGAL

¿Eres mi mujer?
La que teje con agua
flores en la arena,
y sabe dónde crece
mi presente para plantar
sus besos y mis caricias.

¿Eres mi mujer?
La mujer que no teme
al tiempo y sabe que los años
son fugaces instantes
donde se decide el amor.

¿Eres mi mujer?
Que va con el vuelo
de la abeja y no se queja
ni se aleja, simplemente
se deja. Eres mi mujer,
aunque no te des cuenta
y yo no lo sepa.

 EL DISPARO FIEL

JAIME LOPERA GUTIÉRREZ

"No, Señor Juez: si lo que yo estaba haciendo era otra cosa. Le estaba colocando el botón de seguridad a la pistola. ¡Quién iba a pensar que se atravesaría en ese preciso momento!

Al llegar de mis viajes- soy agente viajero como Usted lo sabe, Señor Juez- es lo primero que hago en la casa. No pude salir por la tal neblina y vine a dejar las maletas antes de volver a la oficina.

Es lo primero que hago, Señor Juez: preguntémosle a ella y verá que es así.

No, todavía no, Señor Juez: está inconsolable.

¿Cómo dice Usted que llamaba el muchacho?".

 SOÑÉ

ÓSCAR ZAPATA GUTIÉRREZ

Soñé con aprender a leer de corrido primero, a escribir de corrido después, y por último a hablar de corrido. Hoy, vivo de corrido.

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