Logotipo calarca.net

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
Inicio    Escríbanos sus inquietudes    Lea nuestro Libro de Visitas

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 A CALARCÁ VUELVE JUNIO (2a. PARTE)

Libaniel MarulandaPor: Libaniel Marulanda. (libaniel@gmail.com)

Terminadas las fiestas, es saludable volver sobre los certeros versos de Juan Manuel Serrat en su canción Fiesta:

"Gloria a Dios en las alturas / recogieron las basuras /de mi calle, ayer a oscuras / y hoy sembrada de bombillas. / Y colgaron de un cordel / de esquina a esquina un cartel / y banderas de papel / verdes, rojas y amarillas".

Calarcá, ya entrado julio, terminado el puente, idos los viajeros, turistas y curiosos, luce bajo el sol de los guayabos, que no de los venados, como suelen lucir tras la jarana las fufurufas, trasnochadoras, querendonas y abnegadas.

Calarcá amanece tras las fiestas con el maquillaje corrido, sus calles maltrechas, en el sopor matinal entre vómito, botellas rotas y latas de cerveza que vienen a ser las migajas del banquete para las fuerzas desarmadas del reciclaje.

Calarcá regresa de su farra con los bolsillos vacíos y los calzones sucios. Este, como todos los años, también ha sido la reedición de muchos sueños rotos: El entable proletario de guadua, armado al filo de la diana de las fiestas, equipado con el precario aparato de sonido casero cuyo amplificador antes que amplificar distorsiona y enronquece los parlantes; ese minúsculo bar con pretensiones tabernarias, conseguido con esfuerzo y dado en concesión por la suprema autoridad del Reinado Nacional del Café. Ese negocio que este año, ¡también!, solo ha producido cansancio, desesperanza y un rimero de vales que nunca serán pagados porque, como en la guaracha del Jefe Daniel Santos, "borracho no vale, no señor...".

"Y con la resaca a cuestas / vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza / y el señor cura a sus misas. / Se despertó el bien y el mal / la zorra pobre al portal / la zorra rica al rosal / y el avaro a las divisas".

Pero no todo son pérdidas, escombros, basura, borrachos y boletas de prendería. Este año, ¡también!, acorde con la filosofía del refranero: "La plata busca la plata", los platudos que platudos han sido, platudos seguirán siendo.

Y claro, las diversas vertientes de nuestro lumpen, local y nacional, este año ¡también!, volverá con los bolsillos alegres a sus guaridas. Algunos, como los once timadores que colonizaron desde tiempo atrás la esquina de la calle 46 con carrera 25, frente a la tienda de Óscar Amaya: "Aquí meto la bolita, aquí saco la bolita, paso para allá la bolita, vuelve la bolita, busque la bolita, juega la bolita... ¿dónde está la bolita?"

Le dejo al lector la tarea de indagar aquí y allá por la certeza o falsedad de la historia que me contó un periodista quindiano: En torno al terminalito de Versalles, salida para La Línea, ante el flujo de viajeros, y vehículos, como polilla ante la luz llega un nutrido combo de ladrones, ladronzuelos, putas y puticas. Obvio que sabemos qué hacen unos y otras; lo picante de la historia es que nuestra fuente asegura que las puticas se impregnan su tetamen de burundanga... Al final, el apasionado cliente ha chupado dos veces: la primera por lúbrico y la segunda por pendejo. Como eso de la burundanga ha estado presente en mil historias y en todas las terminales y estacionamientos de camioneros, démosle una cuota de credibilidad a nuestro amigo periodista.

También, terminadas las fiestas seguirá flotando en el ambiente la discordia entre lo viejo y lo nuevo. Es acertado suponer que junio del 2013 traerá más de lo mismo: desorden, chabacanería, bulla y más bulla en la veinticinco, la pantalla; los exaltados olés de los taurófilos, el desfile de imágenes de las manifestaciones antitaurinas, que en últimas y siendo leales a la verdad, son el único hecho noticioso que merece la mirada de los medios nacionales; recuérdese que las fiestas de Calarcá deben competir (y siempre perder) con las de Ibagué, las de Neiva y otras tantas ciudades y municipios.

Hace pocos años, al ser condecorado, el líder ambientalista Néstor Jaime Ocampo expresó ante los calarqueños la necesidad de reinventar las fiestas del municipio. Como se trata de sacudir el polvo, trapear, barrer el municipio, pisar callos y cuestionar alcaldadas, es previsible que pase un siglo antes de que sea posible esa reinvención de unas fiestas civilizadas, cultas y gratas para los de allá y los de aquí.

"Se acabó / el sol nos dice que llegó el final, / por una noche se olvidó / que cada uno es cada cual / Vamos bajando la cuesta / que arriba en mi calle / se acabó la fiesta."

 CRÓNICAS ANTERIORES

A Calarcá vuelve junio (1a. parte)
Diatriba contra el despecho
Diatriba contra los herméticos
Pasodoble antitaurino
La música del Quindío, reflexiones críticas
Anoche ladraron los perros
Diatriba contra los émulos; "Yo me llamo"... copia
El café quindiano, ese lejano y vecino sabor
De acordeones, festivales y otros sones
Apuntes para la reseña del libro "Crónicas Quindianas"
Noel Estrada Roldán
Néstor Jaime Ocampo G.
Encuentro Nacional de Escritores
La banda músico marcial de Calarcá
Final Encuentro Nacional de Escritores

Quédate en Calarcá

Inicio       Escríbanos sus inquietudes        Lea nuestro Libro de Visitas
 
IMÁGENES CALARQUEÑAS
Imágenes Calarqueñas
YIPAO
MONUMENTO AL CACIQUE
Ver Monumento al Cacique Calarcá

Ubicado en el Barrio La Huerta.