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 QUE ROBEN POQUITO

Manuel Gómez SabogalPor Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)

Escuchando "Sábado nuestro" en Caracol, uno de los periodistas dijo que en este país se roba mucho. Que debería robarse poquito. Inmediatamente, le envié un twitter a Rafael Cifuentes el director del programa. Y el diálogo twitteriano (¡qué palabra!) fue así:

@Rafa_Cifuentes:Nada de que roben poquito. No deben robar. ¡Qué horror!

@Rafa_Cifuentes a @manuelgomez1a: ¡Eso seria lo ideal! Pero infortunadamente llevamos así ¡30 años! Seguirán robando, pero si roban el 10 y no el 90 mejoramos algo.

Esta respuesta fue otro golpe bajo a la honestidad. Es decir, aceptar que se robe, aunque sea poquito, tampoco mejora nuestra situación en Colombia.

No estoy de acuerdo. El periodismo debe denunciar y la justicia, enjuiciar. Vamos a seguir eternamente, patrocinando la corrupción. Si desde hace treinta años se roba y cada vez más, algo grave nos pasa. No podemos cruzarnos de brazos o como dijeron en Caracol, "nada podemos hacer". La más fácil. La solución más sencilla y simple ante los hechos diarios en todo el país. ¿Qué ciudad se salva? ¿En qué pueblo no roban?

Es decir, ¿qué nos queda por hacer? Seguir denunciando. Nuestros hijos y nietos no pueden seguir padeciendo los horrores de la corrupción. No podemos seguir aceptando que hay CVY (cómo voy yo).

Que se roben el 10 y no el 90 nos mejora algo. No, señor. No podemos aceptar eso. Debemos ser consecuentes con una educación en el hogar, en el colegio, en la universidad, donde siempre nos hablan de honestidad, honradez, respeto, valores.

No podemos perder la brújula de los valores. Debemos denunciar, no aceptar nada relacionado con la corrupción.

En Armenia, cerraron todas las tiendas de música, porque los discos piratas ganaron terreno y se venden por toda la ciudad. Y aquí nadie dijo nada. Debemos ir a Cali o  a Pereira (por ahora, porque allí está ocurriendo lo mismo) a comprar la música que no podemos tener en nuestra ciudad.

Si nos roban el radio del vehículo, ya sabemos dónde conseguir el mismo. Allá lo tienen, allá lo llevan y allá nos lo vuelven a vender. ¿Por qué? ¿Por qué aceptar esto? Debemos cambiar nuestra actitud.

Y denunciar sin temor a quienes roban y roban. Hace unos días, un taxista me dijo:”el alcalde que había hizo muchas cosas y robó poquito”. O sea, ¿aceptamos que sea así? Nada de eso. Nuestros valores son más importantes.

"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena." Gandhi

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