De regreso a la vida, a una vida que defendí por el derecho a vivirla con
dignidad, por el derecho a continuar con esta misión que tres años atrás inicié y que hoy me
brinda la compañía, el abrazo y la solidaridad de todos ustedes, quiero, no contarles que fui víctima
de un intento de asesinato a manos de seres desquiciados -eso no es noticia en nuestro pobre país-,
quiero saludarlos con el vigor nuevo que me trasmite la energía de todos ustedes, desde todos los
rincones del mundo, energía que guió mi mano armada de una elemental sartén herencia de mi madre, para
dar el golpe certero a la pistola homicida que tuvo que tragarse su bala para que www.calarca.net
siguiera existiendo.
En precarias condiciones de salud física, con la ayuda de una lente de aumento (mis gafas eran de 8
dioptrías y por supuesto, quedaron destruidas), escribo esta nota para contarles a todos que pronto
estaré de regreso, cuando termine el calvario que apenas empiezo por reclamar una pronta y cumplida
justicia.
Gracias a mi familia, a mis amigos, a mis colaboradores, a las autoridades civiles y policiales,
-no puedo enumerar-, por las constantes manifestaciones de solidaridad recibidas y que no
se preocupen que además de estar redoblando las pequeñas seguridades electrónicas,
continúo aferrado a la sartén por el mango.
Con mucho más Calarcariño: Álvaro Jaime. |