| Por: Álvaro Jaime Ospina Ramírez.
No acostumbro escribir, ejercicio bastante difícil para este servidor, pero quienes por uno u otro
motivo vimos el Consejo Comunal de este 27 de septiembre, notamos que el "MICO" que intentan
"colgarle" la gobernación del Quindío y la alcaldía de Armenia al proyecto
del "Túnel de La Línea" o a la "Autopista del Café", buscando
para Armenia una "variante de oriente" o circunvalación paralela al rio Quindío,
a fin de desviar el tráfico pesado proveniente de La Línea y de Pereira, con
destino a Buenaventura, tiene características de ORANGUTÁN e impide mi silencio.
Tan grande es el SIMIO, que el propio presidente Uribe (que no ha sido de mis afectos, pues
pertenezco al 28%, no al 72% en las encuestas), en actitud compasiva, como el padre avergonzado oyendo a
sus hijos mentir en vivo y de costa a costa por el Canal Institucional, alcanzó a manifestar su
extrañeza: Un momento, un momento, esto está muy
raro..., -interrumpiendo a la alcaldesa Ana María, pues justo había hecho un
recorrido similar en días anteriores, en compañía del señor gobernador,
quien lo condujo desde el Túnel de La Línea hasta el aeropuerto El Edén,
por vía terrestre y por la ruta lógica: descendiendo de La Línea, cruzando
Calarcá por toda la mitad como lo hacen miles de tractomulas diariamente, bajando a "La
Española", girando hacia El Caimo y tomando finalmente la ruta al Club Campestre.
Durante ese viaje, el presidente Uribe alcanzó a manifestarle al señor gobernador,
su sorpresa por no haber pasado por Armenia, y al solicitarle
en el Consejo Comunal, una explicación por el adefesio que acababa de escuchar de la
señora alcaldesa de Armenia, le fue peor con la respuesta. Si no recuerdo mal, el gobernador
trato de justificar la "mentirita", diciendo que era para desviar el tráfico
pesado La Línea - Calarcá - Armenia - Pereira, olvidando por completo la nueva
variente Calarcá - La Cabaña comunmente llamada Chagualá y que no toca
ningún sector poblado de Armenia.
Y no paró ahí, en medio de su confusión (¿sería que en
ese momento recordó Chagualá?), agregó
que las tractomulas que venían de Pereira con destino a Buenaventura y viceversa, estaban
cruzando por todo el centro de la capital (lo que enfatizó con gesto manual sobre la
mesa, trazando una larga línea). ¡Tamaño despropósito! Olvidó que
la ruta a Buenventura desde Pereira es más cerca o por lo menos más rápida,
por Cartago. Y si me equivoco en esta apreciación y al salir de Pereira, toman la ruta
de Armenia, pues que los desvien en La Cabaña, tomen la vía de Chagualá y
empalmen en la glorieta de Versalles con la vía al Valle, y asunto arreglado.
Por supuesto que no pretendo que los mencionados dirigentes hagan ahora una última
corrección y digan que esa variante es para Calarcá, que lo de Armenia, fue que
"se les chispotió". Claro que no. Sus intenciones quedaron constando también
en el acta, cuando intervino uno de los alcaldes de la zona cordillerana y expresó su
descontento por el centralismo de la capital, al punto que, proyecto que no beneficie asi
sea tangencialmente a Armenia, no sirve para el Quindío. Ya esto lo vislumbrábamos
quienes desde el año 1965, nos opusimos a la voracidad de la clase política
de entonces y su embeleco de separación de Caldas que culminó con la creación
del departamento del Quindío en 1966.
No me opongo a la variante, menos a que sea financiada por el gobierno nacional, pero estoy seguro que
la necesitamos es en Calarcá, es más, necesitamos dos. Nuestra
ciudad no puede seguir soportando ser cruzada por estas dos vías nacionales que seccionan
en tres partes nuestro mapa urbano, con grave riesgo para la vida de quienes tenemos que cruzarlas,
en especial los miles de niños y jóvenes de los diferentes colegios de la ciudad,
para no hablar a nombre de nosotros, los de la tercera edad, que al fin y al cabo ya cumplimos
nuestro ciclo en esta tierra y podemos, en paz, terminar en ella. Sí, en la madre tierra,
no en el vulgar pavimento. |