Logotipo calarca.net - 10 AÑOS

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

InicioEscríbanos sus inquietudesLea nuestro Libro de VisitasCompartir esta página en FacebookRecomendar en Twitter
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 CÓMO PENSAR UNA CIUDAD

Óscar Iván Sabogal VallejoPor Óscar Iván Sabogal Vallejo (oscarisabogal@yahoo.com.co)

Se acercan las elecciones regionales y locales e inconscientemente nos vamos haciendo a la idea que, ahora si vendrán cuatro años de nuevos vientos terapéuticos de cambio, con nuevo alcalde que nos hará olvidar las pesadillas del accidentado período que termina en Calarcá.

Empresarios privados con ganas de manejar también las entidades públicas, unas concejales que, por olvidar su compromiso con el control político, contribuyeron al actual estado de cosas municipales, hijos pródigos que cambiaron una jefatura regional con honra, por una dudosa franquicia del gobierno departamental; todos empeñados hoy en representar la legitimidad del cambio en el municipio.

Lo primero que hay que decir es que cambio no significa necesariamente avance ni progreso, segundo, no son los alcaldes municipales, ni los gobernadores, los heraldos de la nueva Era. Con presupuestos tan flacos, estructuras administrativas diseñadas para entrabar más que para solucionar y una normatividad que casi las convierte en cárceles por autoconstrucción, transformar positivamente un municipio es tarea de titanes.

Se necesita entonces la inteligencia de un líder, no un gerente, que además de aspiraciones, tenga un cerebro suficientemente "amoblado" con capacidad de entender que la transformación de una sociedad debe partir de propiciar una estrecha interacción entre la comunidad y la administración, que desencadene un proceso a través de la lectura de los imaginarios, que lleve a alcanzar una ciudad sustentable.

Los imaginarios no son más que la lectura que se hace de una percepción colectiva que no ha encontrado su gramática para expresarse, y político eficaz es quien es capaz de hacer una correcta lectura de los mismos, que solo se logra en la vida administrativa cuando el gobernante tiene claro que el ciudadano es más importante que el Estado, y olvida la concepción tradicional a que nos tienen acostumbrados, donde el ente público lo es todo, o casi todo, y los gobernados, un ejército informe de menesterosos, esperando la ayuda misericordiosa de los administradores de alcaldías y gobernaciones, típica concepción napoleónica del ejercicio del poder.

Los alcaldes, también deben de saber, que la ciudad antes que un inventario arquitectónico de casas y de calles, es una acumulación de energía producto del conjunto de interrelaciones humanas, de su velocidad y ritmo y el modo en que se hacen, y el cambio social debe ser el diseño conjunto entre los sectores público y privado de la estructura colectiva para cambiar la naturaleza de esas transacciones.

Hay que cambiar la perspectiva de gobierno de muchos burgomaestres y mirar la ciudad como un bien público, y en consecuencia iniciar un dialogo en el escenario de una convocatoria que se debe hacer con el propósito de responder a la pregunta de ¿Cuál es la ciudad imaginada?

Necesitamos alcaldes convencidos que lo que cambia la realidad son las transacciones entre las gentes de la ciudad y, en consecuencia, que orienten su liderazgo a convertirse en vehículos de cambio y no, como muchas veces, en oráculos con la pretensión de intermediar entre la sabiduría de los dioses y la ignorancia de la ciudadanía.

De lo contrario serán unos alcaldes más.

 OTRAS NOTAS

Mesa de transporte | Justa medida | Geopolítica regional | Dignidad | Chucho Alcalde | Reflexiones | Encuentro dominical | Réquiem por los cafés | A propósito | Ya no aguantan más | Unisarc | La ciudad de las palabras | Un balance necesario | Yo vendí a crédito | El Quindío pobre | Manchas negras en el paisaje humano | Doble calzada en borrador | Socialización o imposición | Especimen electoral | Armenia y Calarcá | Luz Piedad Valencia | S.O.S Bomberos en riesgo | Calarcá, solicitud ciudadana | Cómo se come un elefante | El sabor de la nostalgia | Fundanza | Dobles calzadas, dobles miradas | Área Metropolitana | La Felicidad Express | Fotomultas: Entre la legalidad y la inconveniencia | Paisaje Cultural Chatarrero |

Quédate en Calarcá

Así se hace calarca.net

Inicio Escríbanos sus inquietudes Lea nuestro Libro de VisitasCompartir esta página en FacebookRecomendar en Twitter
IMÁGENES CALARQUEÑAS
Imágenes Calarqueñas
YIPAO
MONUMENTO AL CACIQUE
Ver Monumento al Cacique Calarcá

Ubicado en el Barrio La Huerta.