Cargando...
Logotipo calarca.net

ÓSCAR IVÁN

Logotipo calarca.net
Buscar dentro de calarca.net usando:
EL EMPLEO EN CALARCÁ (3)

Óscar Iván Sabogal VallejoPor Óscar Iván Sabogal Vallejo.
oscarisabogal@yahoo.com.co

En los dos artículos pasados mencioné en términos muy generales la escasa oferta laboral en Calarcá y sus condiciones. Las personas económicamente activas, deben desplazarse a Armenia que ofrece mayores opciones de trabajo, a pesar de su alto índice de desempleo, sin respuestas efectivas de las administraciones departamentales.

Si repasamos la causa del desempleo en Calarcá, tendríamos que decir que no se ha superado la crisis cafetera. Después de desaparecida la regulación de los precios del grano, no hemos dado un viraje hacia otros sectores económicos como la agroindustria. No hay cultura emprendedora, en consecuencia, se ha frenado el desarrollo económico. Seguimos añorando las bonanzas que difícilmente volverán y no hemos dado el paso adicional de agregar valor a la producción agropecuaria para irrumpir en otros mercados, con productos derivados de su agroindustrialización.

Con la crisis, la vocación cafetera se convirtió en ganadera. Extensas áreas cafeteras, no aptas para la ganadería fueron devastadas para sembrar pastos, dando inicio a una actividad para la que no estábamos preparados, ocasionando un enorme daño al ecosistema y eliminando un número sustancial de empleos que demanda el grano. Por cada empleo generado por la ganadería, el café genera cuatro. Esto contribuyó con el desplazamiento de campesinos hacia las zonas urbanas con toda la carga de inconvenientes que tal traslado supone: desempleo, pobreza, inseguridad, drogadicción, prostitución, etc.

Se fomentó, alegremente el cultivo de plátano, banano, aguacate, cítricos, cacao, sábila, papaya y piña, en la zona plana del Quindío y frutales de clima frío en los municipios cordilleranos, sin encontrar, hasta ahora, solución a la crisis del sector rural. Sin estrategias ni políticas públicas claras, el campesino lucha solo en condiciones de pobreza y abandono por parte del estado, sin asistencia técnica eficiente, asesoría, estrategias de comercialización, subestimando la agroindustria que debería ser el punto de partida.

En 1992 se inició en Calarcá una actividad nueva, producto del afán de buscar salidas alternativas a la crisis del café. Las fincas cafeteras se convirtieron en ofertas para el turismo aprovechando las bondades de la geografía quindiana. Hoy somos un importante destino turístico rural del país, constituyendo un valioso renglón de ingresos, impulsando la oferta de hospedaje, gastronomía, artesanías. Fenómeno que ha llevado a la construcción de muchos hoteles y a la conversión de las casas de las fincas cafeteras en sitios de recreación y descanso para los visitantes enamorados del "Paisaje Cultural Cafetero".

Es importante anotar que el clúster del turismo genera importante cantidad de empleos, pero en su mayoría mal remunerados, además esta actividad solo se mueve al 75% durante 65 días al año.

Infortunadamente en Calarcá, la oferta turística está lejos de alcanzar la proporción y el nivel de ingresos que tienen otros municipios. Tenemos los activos naturales más valiosos de la región: clima, topografía, paisaje, ríos, agua en cantidad, vías de conexión con las principales ciudades y no sabemos explotarlos. Los calarqueños no nos unimos para trabajar y generar nuestro propio desarrollo.