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 EDITORIAL: CULTURA, PATRIMONIO SOCIAL

Construir tradición es un complejo proceso social que tarda años, lustros; a veces, generaciones enteras. En el caso de nuestro Calarcá, ser distinguido en el plano regional y nacional como “antena cultural” o “cuna de poetas”, no es merecimiento vano que pueda ignorarse o ser objeto de desprecio por parte de sus habitantes y menos aún de quienes nos gobiernan. Sin entrar a discutir la validez actual de tal distinción, se trata sin duda de un bien público; aunque no cuantificable en términos materiales, constituye un elemento de identidad colectiva que dignifica la condición de calarqueño y coloca al municipio en un nivel especial de aprecio.

Desde el trabajo intelectual de don Segundo Henao, recordado fundador, recopilado en su libro La Miscelánea, pasando por varias generaciones de escritores, artistas plásticos, músicos y cultores de diversas expresiones creativas, cuya lista es extensa, hasta la actual, que incluye artistas de proyección internacional como Henry Villada o Hernando Jiménez; escritores de reconocido prestigio, nacidos y educados en nuestro vecindario, como Gloria Cecilia Díaz, recientemente galardonada con un importante premio de literatura infantil y juvenil o Jaime Lopera Gutiérrez, autor de obras exitosas de profusa difusión internacional, Calarcá tiene méritos ciertos para sustentar su condición de referente cultural.

No obstante, si bien contamos con personas que a través de su trabajo silencioso aportan al acervo cultural local, no observamos, por desgracia, una necesaria coherencia en el mismo sentido por parte de las recientes administraciones municipales. A la precaria o nula sensibilidad de los equipos de gobierno, se suma el hecho de que el rubro presupuestal destinado a la cultura es irrisorio, y se invierte sin contar con herramientas conceptuales básicas, como una política cultural o un plan sectorial, formulados con sentido integrador y participativo. Así las cosas, se pretenden justificar gastos banales, eventos inconexos y casuales, sujetos al caprichoso arbitrio de los funcionarios, como inversión en cultura, nuestro más preciado bien inmaterial. Muy al contrario, tal irresponsabilidad en la aplicación de recursos, conduce a la pérdida acelerada de nuestra  identidad.

Si nos hacemos a la idea de que un fashion de niñas impúberes, una obra de teatro improvisada o una impostada declamación de versos trasnochados, ayudan a consolidar la tradición cultural de Calarcá, nos engañamos. La frontera entre lo que puede considerarse o nó, como manifestación cultural, en el sentido que comúnmente se le da al término, no es absoluta; pero tampoco tan indeterminada como muchos quieren creer.

La referencia a las personas oficialmente encargadas de la gestión cultural es obligatoria. Nos hemos enterado de la existencia de un nuevo cargo burocrático municipal, nunca socializado, denominado “ Subsecretaría de Cultura y Turismo” (demasiado nombre para tan pobres recursos), cuya titular no tiene dificultad en confesar públicamente su ineptitud, aunque reclama reconocimiento para la “buena intención”. En reciente escenario, en una de las tristes “rendiciones de cuentas” con comité de aplausos incorporado, suplantada por un subalterno irrespetuoso, dio muestras patéticas de ignorancia e incapacidad. Se volvió costumbre otorgar cargos públicos con criterio mezquino, obedeciendo al pago de favores, intereses personales o politiqueros, antes que a la aptitud de las personas o al interés ciudadano por una administración eficaz.

Triste perspectiva para la cultura en Calarcá: no hay liderazgo ni convocatoria; quien cuestione, indague o se exprese con independencia, es declarado enemigo público; los bienes del inventario cultural, como la Casa de la Cultura y su biblioteca, la Escuela Uribe y el antiguo edificio del Hospital, víctimas del desgreño, sin rumbo ni administración; se desconocen las funciones y la naturaleza legal del Consejo Municipal de Cultura. Si faltara otra prueba del nulo compromiso de la Administración Municipal, recordemos que en el acto de reconocimiento público del Quindío al premio literario internacional, obtenido por Gloria Cecilia Díaz Ortiz, calarqueña residente en París, realizado en el Museo Quimbaya a fines del pasado noviembre, fue notoria y lamentable la ausencia de la Alcaldía de Calarcá y su silencio, frente a un acontecimiento reseñado por los medios de información del mundo. Similar actitud se observó en el acto de conmemoración de los 20 años de servicio del mismo Museo, presidido por el Gerente General del Banco de la República. Por todo esto, nos lamentamos. Queda desear que acertemos en elegir en el futuro, gobernantes sensibles a las manifestaciones creativas del espíritu humano, respetuosos y comprometidos con nuestra tradición cultural.
 MIENTRAS TINTO EN ECUACOLOMBIA

A partir del pasado mes de noviembre, el editor de POETINTOS ha sido invitado a colaborar como columnista permanente de ECUACOLOMBIA, publicación realizada en Quito, Ecuador, dirigida, con espíritu integracionista, a residentes colombianos en el país vecino. Nos permitimos reproducir apartes del primer “Mientras tinto” (nombre que tendrá en adelante tal espacio), incluido en el número actualmente en circulación.  Agradecemos la acogida que ha tenido nuestro modesto aporte al empeño que guía a sus editores y los felicitamos por su labor.

Los humanos hemos ideado múltiples canales o recursos para ejercer el derecho fundamental de libre expresión, consagrado por las constituciones de los países democráticos. Desde luego, no han sido fáciles los caminos que han conducido a la libertad actual ni tampoco se ven tan despejados hoy dí a. La trascendental conquista de expresar y comunicar, tuvo en todas las latitudes del mundo un altísimo costo que aún no se sufraga del todo. Quienes se han atrevido a pensar distinto a las corrientes o intereses dominantes y además lo han hecho saber, se han visto sometidos a través de la historia, a todo tipo de amenazas y agresiones reales. Han sufrido vejaciones, torturas, muerte, a manos de tiranos, de intolerantes, de delincuentes de toda laya. Por suerte, la tendencia del mundo hacia modelos democráticos consolidados, hace posible que la libre expresión sea cada vez menos riesgosa.

Desde la llamada modernidad, la actividad de los medios o canales de comunicación y de expresión han experimentado cambios y ajustes en función de su misma naturaleza, también condicionados por la tecnología disponible y por la dinámica económico- política de cada país. Han sobrevivido no siempre los de mejor calidad sino los mejor preparados para el permanente reto de la existencia material; son nuestro enganche con el mundo, con la sociedad en la cual subsistimos. Sin embargo, pese a los deslumbrantes avances tecnológicos; pese también a su misma naturaleza, los medios de comunicación y de expresión tienden, por una parte a concentrarse en manos de poderosos grupos económicos con influencia política; por otra, a servir de instrumento publicitario y comercial, relegando con frecuencia la expresión e información a un plano secundario.

Sistemas y grupos políticos o religiosos, gobiernos, empresas, saben bien que las herramientas efectivas de manejo de opinión, de preferencias de consumo, y reacción de masas, son los medios de información. Prensa escrita, canales de televisión, emisoras de radio, internet, en fin, el conjunto que se ha venido a llamar la mediática, ejercen un enorme poder sobre las comunidades, al punto que decisiones cotidianas, estilos de vida, eventos electorales, y aún opciones ideológicas, están influidas por ellas. Sus tendencias más negativas son; primero, sumar sus contenidos a la carrera desenfrenada de búsqueda de placer y satisfacciones superficiales, olvidando valores humanos profundos, anulando la reflexión intelectual y por supuesto los intentos renovadores; segundo, resignar los elementos culturales de las localidades o regiones bajo la consigna de instalar en nuestras mentes líneas de pensamiento trazadas por poderes prepotentes y una actitud consumista homogénea que beneficia a los conglomerados económicos multinacionales; tercero, convertirse en simples herramientas de los intereses políticos o económicos de sus propietarios.

Ajenos a esa orientación, vienen surgiendo medios de comunicación que proponen alternativas diferentes; que quieren sustraerse del esquema alienante; de ahí su denominación de “ alternativos”. Algunos de sus denominadores comunes son:

-La necesidad de ofrecer contenidos dirigidos a comunidades definidas por intereses comunes. Ejemplos: publicaciones de interés local o cantonal, grupos étnicos, mujeres jefes de hogar, jóvenes, etc. En nuestro caso, ECUACOLOMBIA, que quiere captar sus lectores en el grupo humano que comparte la necesidad de integración entre dos nacionalidades.

-Son proyectos de limitado presupuesto económico pero de alto compromiso emotivo de quienes los realizan.

- La intención renovadora, tanto en diseños visuales como en contenido ideológico. Generalmente se le da bastante importancia a la calidad del mensaje y a su pertinencia respecto al público específico al cual va dirigido.

- El interés social tiene prioridad sobre el lucro.

Como fácilmente se concluye, la actividad de una y otra clase de medios pueden asemejarse; sin embargo sus conceptos fundamentales están claramente diferenciados.
 MINIRELATO: TITA, POR: Hugo H. Aparicio R.

Esta mañana regresó. Cuando me asomé a la ventana atendiendo los gritos de Guille, desde la calle, la muy mimosa se retorcía de gusto entre sus piernas.

Quince días atrás desapareció en su ruidosa excursión erótica por los tejados, dejando un vacío en la familia. El mío, lo ocupó el mismo día un admirador que merodeaba mis pasos y justo entonces decidió salir del anonimato. Aprovechó la camaradería de una tertulia entre amigos comunes y me sugirió continuarla los dos, al frío de una cerveza que se multiplicó por cuatro y que alargó la noche más allá de las doce. Cuando nos despedimos, sentí que quedaba un beso en ignición.

En la mañana escuché por el celu su invitación a almorzar y sentí que la química superaba lo alcohólico. El hilo de la conversación de horas antes, enredó nuestras soledades; era oportuno comprobar si el encantamiento terminaba en fiasco o, por el contrario, la trama se complicaba. Ocurrió lo segundo. De modo que Tita, a pesar del boquete que abrió en el ánimo de todos, quedó relegada a mi segundo plano. Tras un paseo de paisaje idílico, satisfecho un apetito y predispuestos otros, retomamos el cabo de la madeja. En un recodo de la vía, bajo la sombra del paradero veredal de tejas de barro, al arrullo de guadual y río, aquello que dejamos inconcluso siguió su curso...

Durante dos semanas fuimos presas fáciles del vértigo; nos condujo por avenidas, rincones y callejas. Ascendimos a los dominios del viento y a las llamas del crepúsculo para planear en vuelo de parapente sobre el vallecito de sueños. Obedientes a la ansiedad, fuimos torrente; apuramos a fondo blanco cada instante, intentando atrapar lo inasible.

El nubarrón fatal llegó de súbito, tan sorpresivo como el comienzo. Pese a haber jugado a la vista todas las cartas de nuestras barajas, algún temor quedó en falso y en cuestión de horas se hicieron pedazos las promesas del jardín del edén. Quizás abusamos de la velocidad; no sé. Eso fue ayer. Esta mañana regresó Tita.
 POETAS DE CALARCÁ: LEIDY BIBIANA BERNAL RUIZ

Nació en Calarcá en 1985. Egresada del Instituto Calarcá. Escribe poesía y minicuento. Directora y propietaria de la Revista latinoamericana de minicuento Minificciones que se publica desde 2003. Editora de la colección especializada en microrrelatos Cuadernos de minificción. Ha colaborado con talleres de periodismo juvenil en la Fundación Luis Felipe Vélez, de Armenia, y orientado talleres de poesía a niños y jóvenes de la Institución Educativa San Bernardo, de Barcelona. Coordina junto con el escritor U. Senegal el Centro de difusión e investigación del minicuento Lauro Zavala. Trabaja en una recopilación de poemas y cantos a Calarcá. Publicó una miniantología de Mujeres minicuentistas (2006). El poema que incluimos en esta edición obtuvo el Primer puesto en el Concurso  de Poesía Comfenalco (2003) en la categoría juvenil y hace parte de su libro inédito Hadaverde.


AUTOAUTOPSIA

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras. 
Octavio Paz

Soy la mujer
de rosados labios de fuego de vela
Soy la mujer
de copiosa mirada de ojos palpitantes que abren y cierran cortinas de piel.
Soy la mujer
de cabellos de cuerdas de guitarra de hielo,

quien bota la basura lunes, miércoles y viernes.

Soy la mujer
de poemas de versos de madera
de pendil dorado de botones de uñas tibias de dedos húmedos.
Soy la mujer
de cintura de agua de cascada de montaña de aire,

quien limpia el patio y recoge los excrementos del perro.

Soy la mujer
de vientre de ombligo de tallo de pera
Soy la mujer
de lengua de serpiente de arena de luna
Soy la mujer
de pies de danza de viento de danza,

quien cumple con la monótona tarea de química a la profesora Martha.

Soy la mujer
de saliva de granizo de agua de coco
Soy la mujer
de danzarinas manos de caída de hojas de libélula
Soy la mujer
de tristeza de roca de oasis,

quien arranca el arroz pegado en la olla.

Soy la mujer
de fantasías de reloj de ramas intemporales
Soy la mujer
de gestos de mujer de seda de marfil
Soy la mujer
de sensaciones de misa de flores de luz de estrella,

quien suplica a Jairo el engreído profesor de física
la recuperación de un logro.

Soy la mujer
de esperanza retorcida
Soy la mujer
de sangre de catedral encendida de girasoles
Soy la mujer
de brazos de olas de tornados de mariposa,

quien comparte con la profesora de español, Martha Lucía
desde una receta culinaria hasta un cuento de Bukowski.

Soy la mujer
de amor envejecido de huellas de pirámide
Soy la mujer
de nuca de otoño de mañana de pueblo
Soy la mujer
de ira de plumas de alas de río,

quien huye con el libro cerrado cuando escucha
a la coordinadora Rosalba gritar: “Me cierra ya ese libro y se me va
para la actividad cultural!” (mímica ojos así de Shakira, presentación
de raperos y humor ordinario).

Soy la mujer de palabras rugosas
Soy la mujer
de movimientos de sombra de nieve
Soy la mujer
de dientes de noche de espuelas,

quien paga los servicios, va a la tienda, merca y utiliza a diario microporo en su nariz.

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Volumen 1, Nº 38 1-nov-06
Volumen 1, Nº 37 15-oct-06
Volumen 1, Nº 36 1-oct-06
Volumen 1, Nº 35 15-sep-06
Volumen 1, Nº 34 1-sep-06
Volumen 1, Nº 33 15-ago-06
Volumen 1, Nº 32 1-ago-06
Volumen 1, Nº 31 15-jul-06
Volumen 1, Nº 30 1-jul-06
Volumen 1, Nº 29 15-jun-06
Volumen 1, Nº 28 1-jun-06
Volumen 1, Nº 27 15-may-06
Volumen 1, Nº 26 1-may-06
Volumen 1, Nº 25 15-abr-06
Volumen 1, Nº 24 1-abr-06
Volumen 1, Nº 23 15-mar-06
Volumen 1, Nº 22 1-mar-06
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Volumen 1, Nº 20 1-feb-06
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Volumen 1, Nº 18 1-ene-06
Volumen 1, Nº 17 15-dic-05
Volumen 1, Nº 16 1-dic-05
Volumen 1, Nº 15 15-nov-05
Volumen 1, Nº 14 1-nov-05
Volumen 1, Nº 13 15-oct-05
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Volumen 1, Nº 4 15-may-05
Volumen 1, Nº 3 1-may-05
Volumen 1, Nº 2 15-abr-05
Volumen 1, Nº 1 1-abr-05

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