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Poetintos
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 EDITORIAL: "COMO DECÍAMOS AYER..."

A don Miguel de Unamuno, insigne filósofo y escritor español de la llamada Generación del 98 (finales del siglo XIX, comienzos del s. XX), se le atribuye la frase que encabeza este editorial, pronunciada al reinicio de sus cátedras en la Universidad de Salamanca, tras un confinamiento y exilio político de seis años.

Como escribíamos ayer... hace ya largos meses; al amparo afectivo del nombre de POETINTOS, nuestro calarcariño señala el camino de regreso a las corrientes de la comunicación alternativa. Luego de una pausa obligada que se extendió más de lo deseado, estas páginas se ofrecen de nuevo a la construcción de cultura y ciudadanía en el entrañable entorno que elegimos habitar. A los numerosos, fieles lectores, que desde diversos flancos han reclamado por el silencio que hoy finaliza, mil gracias.

Nuevo escenario social

Municipio y región con nuevas administraciones, deseosas de mostrar aciertos; enfrascadas, tanto en el aprendizaje de rutinas, como en la búsqueda de espacios de gestión; país, aún bajo la euforia de sendas marchas multitudinarias, una de estas de dimensión histórica, contra los actores del terror, del concierto pacifista de la frontera, de los éxitos militares contra la subversión atrabiliaria, y de las desavenencias con gobiernos vecinos de doble faz, superadas a medias; pero también con el peso moral del horrendo e irresoluto secuestro de un gran número de compatriotas sometidos a la demencia de sus captores. Tal el escenario en el cual reaparecemos con renovados bríos, con la intención de acertar como intérpretes y transmisores respetuosos de sentimientos colectivos.

Tenemos compañía

Nos acompaña en la nueva etapa, la energía fresca, joven, de Claudia Lorena Hernández, estudiante de quinto semestre de comunicación en la Universidad del Quindío. Ella ha aceptado asumir responsabilidades en la producción del quincenario -por ahora en este generoso medio electrónico que nos aloja desde el primer balbuceo editorial-, tanto en elaboración de textos, como en material fotográfico, ingrediente importante de la nueva orientación editorial. Cálida bienvenida para la novel colaboradora; a través de su trabajo aportará equilibrio en conceptos generales, de género y de orientación teórica.

Agenda Calarcá

La agenda ciudadana local suscita optimismo moderado. Las mesas de trabajo convocadas para la discusión de los Planes de Desarrollo que pondrán en marcha las nuevas administraciones, han sido escenarios de encuentro de actores sociales, la mayoría de ellos dispersos en la lucha por la supervivencia personal y de sus proyectos solidarios. Quienes conocen de actitudes ciudadanas en los municipios quindianos valoran la que se evidencia en Calarcá. No obstante las graves circunstancias sociales y los poco auspiciosos antecedentes de manipulación politiquera de expectativas, en el pasado, hay buena respuesta al llamado participativo.

Hemos colaborado en la tarea de acuerdo con visiones y posibilidades diversas; desde la escucha pasiva de algunos, hasta los aportes de proyectos concretos con algún nivel de elaboración; eventuales intervenciones individuales, y de organizaciones con trayectoria; críticos y propositivos; soñadores y realizadores. Todos movidos por la fuerza prima fundamental: calarcariño neto.

No son menudos los retos colectivos que confrontamos: el municipio acusa una sostenida tendencia de desmejoras en los indicadores de desarrollo humano, realidad que confirman estudios académicos serios, divulgados en los diagnósticos expuestos, y la percepción directa de los cohabitantes, cada día más pesimistas respecto al futuro social. Opciones productivas, empleo, salud, educación, servicios públicos, participación ciudadana institucionalizada, son temas que reclaman especial atención.

El macroproyecto

También el pronto inicio de la fase principal del megaproyecto denominado por el INVÍAS como "Cruce de la Cordillera Central, Túneles del II Centenario, Túnel de la Línea y segunda calzada Cajamarca - Calarcá". Este conjunto de obras que adaptarán el corredor vial cordillerano a las exigencias de la globalización comercial, constituye, además de un hito de ingenio constructivo, un recurso estratégico con proyección nacional e internacional. Vemos ahí una oportunidad irrepetible para el municipio y la región; no como remedio total a sus males y amenazas; sí como posibilidad de apertura a nuevas opciones de desarrollo integral. Serán temas que trataremos aquí en próximas notas, recurriendo a criterios amplios y sentido constructivo. Por ahora expresamos nuestro aprecio respecto a procesos como el Equipo Ciudadano para los Objetivos del Milenio, la Red Ciudadan@s por Calarcá y su Veeduría, la consolidación de medios de comunicación alternativos y la supervivencia activa de otras organizaciones civiles con bien ganada presencia social.

¡Qué grato estar de nuevo con ustedes!

 EL PARQUE BAUDILIO MONTOYA - DESMEMORIA E INDOLENCIA

Monumento a Baudilio Montoya

Textos y fotografía por: Claudia Lorena Hernández

El descuido, cercano al abandono, en que se encuentra el parque Baudilio Montoya, demuestra dos actitudes igualmente lamentables: la primera, el triste olvido al que condenamos a nuestros referentes colectivos. El poeta, cuyos restos reposan bajo lozas resquebrajadas por acción del vandalismo, representó valores espirituales de esta comunidad, contribuyó a enaltecer el nombre de Calarcá y a consolidar su condición de cuna de escritores y cultores intelectuales.

Monumento a Baudilio Montoya

 

Pero aún si los merecimientos personales del difunto no merecieran aprecio suficiente para mantener en forma pulcra el parque que guarda sus restos mortales, el estado actual de este espacio público deja ver a las claras la ineficacia de las administraciones municipales en el manejo de áreas de recreación y esparcimiento como el que llama hoy nuestra atención.

Monumento a Baudilio Montoya Estas imágenes son denuncia constructiva. Entendemos que son algunos miembros de la familia sobreviviente del poeta quienes han asumido el mantenimiento físico del parque, desde su creación, supliendo los vacíos oficiales. Sin embargo, por los motivos que sea, hoy presenta un aspecto ruinoso. Se trata de un sitio de grata referencia para los habitantes del municipio, a orilla de la vía troncal del sur que merece refacción y mejor mantenimiento periódico. Desde luego se requiere la colaboración de la actual administración municipal para realizar las reparaciones necesarias, así como de usuarios y visitantes para el correcto uso del espacio y de su amoblamiento.
 CONCIENCIA AMBIENTAL

Por: Claudia Lorena Hernández

La educación ambiental impartida en establecimientos de básica primaria y secundaria, de Colombia, continúa ligada a la concepción lineal de medio ambiente; "donde la teoría está desvinculada de las preocupaciones prácticas del conocimiento de la realidad inmediata", como lo confirma Augusto Ángel Maya, en su libro, Elementos Metodológicos de la formación Ambiental. No se pretende decir que la fundamentación teórica sea inconveniente -es necesaria en todo proceso de aprendizaje-, sino que se hace indispensable que en la enseñanza se tome más en cuenta la conciencia del estudiante frente al tema medioambiental integral y su relación con la naturaleza como ente transformador.

El planteamiento propuesto aquí es la relación del ecosistema - vida en todas sus formas-, con la cultura. Cómo los seres humanos nos hacemos viables en la realidad natural, ya que desde los primeros grupos humanos, el hombre ha participado en la intervención adaptativa a la vida y a la naturaleza por medio de la cultura. Este aprendizaje, creación y transformación del medio conduce a una mutación de la tierra. Las edificaciones, automóviles, la basura y los elementos tecnológicos entre otros, pertenecen al medio ambiente porque provienen de él como materia prima modificada, transformada por el hombre, desde hace muchos siglos.

La sobrepoblación que presenta la tierra, el uso de más elementos desechables y la no educación en el proceso de reciclaje, hace que se presente el fenómeno más perjudicial de los últimos años: el calentamiento global. Tal fenómeno, que se manifiesta entre otros ambientes, en la atmósfera y los océanos, es causado por la emisión de gases como el CO2 (carbono), N2O (óxido nitroso) y CH4 (metano); produce una capa gruesa en la cual los rayos solares quedan atrapados, acelerándose el ascenso de la temperatura. También se le denomina como el efecto invernadero. Debido a este, el cambio climático se ha generalizado, con fenómenos como el del Niño y la Niña, en la costa occidental suramericana, tornados, maremotos y deshielo polar, con efectos de destrucción masiva.

¿Qué hacer? Cambiar en forma rápida el comportamiento de consumo de los humanos es difícil, pues ya está enquistado en las diversas culturas. Algo viable, que se propone en este texto es que los docentes y los estudiantes, se constituyan en agentes determinantes del cambio, tomen conciencia que la educación no es sólo transmitir información o conceptos que se reciten de memoria, sino darse cuenta que experiencia y conocimiento deben relacionarse y, en cuanto se refiere al aspecto medioambiental, hacer lo posible por aliviar al planeta de la enfermedad que los mismos humanos hemos causado: la contaminación. El dilema está en que el hombre, al superar la simple supervivencia material, en su desarrollo intelectual, busca crear nuevas necesidades donde no las hay; juega con el destino de la tierra y por ende con el de la sociedad misma. Es necesario encontrar un equilibrio entre seres vivos y elementos del planeta. Pero eso sólo ocurrirá cuando aprendamos a reciclar, a mirar las bicicletas como medio de transporte, cuando racionalicemos el uso de energías, del agua, del aire; cuando entendamos que la tierra es un ecosistema especialmente vulnerable al descuido, a la ignorancia y a la indiferencia de la raza humana.

 ACEBES, CÁMARA VIAJERA

Por: Hugo H. Aparicio Reyes

Héctor Acebes: padre español, madre antioqueña, nacido en Nueva York en 1921, educado en España y Colombia, ingeniero del MIT en los Estados Unidos, combatiente por ese país en la segunda guerra mundial, frente europeo, durante cinco años; casado con una cotizada modelo de Boston, expedicionario fotográfico y filmográfico por más de 12 años a través de las selvas de Colombia, Ecuador, del Orinoco, el África norsahariana, meridional y otros confines del mundo; realizador de filmaciones profesionales sobre obras de ingeniería, de fotografía documental, técnica; conferencista, expositor, escritor (Orinoco Adventure); residente en la actualidad en Bogotá en pleno uso de facultades físicas y mentales.

Héctor Acebes A falta de información más completa sobre vida, obra y trasiego por el planeta de este colombiano exótico, consignamos datos fragmentarios obtenidos de diversas fuentes, entre ellas la entrevista reciente que concedió a la emisora cultural HJCK "El mundo en Bogotá". A través de sus relatos sobre las incursiones en territorios vedados al citadino timorato, afloran el humor, la ironía y sobriedad, propias del hombre universal. El corte facial grave y geométrico de sus treinta años, plasmado en un autorretrato de la época: cráneo rasurado, redondo; surcos en el entrecejo, cejas espesas, barba y bigote ralos, al descuido, que atraían a las rubias de Massachussets, contrasta con la imagen actual de europeo acomodado en uso de buen retiro.

Acierta como pocas veces el Banco de la República con la exposición itinerante de este artista de la lente, en particular con la serie realizada en el África en 1953, que se exhibe por estos días en el Centro Cultural Museo Quimbaya de Armenia. El encuentro visual con sus imágenes en blanco y negro es una experiencia abrumadora. Qué resaltar más; si las virtudes técnicas de las tomas, la suma de fuerza expresiva en sus personajes, la captura esencial del paisaje, como aquel donde jirafa y árbol lejanos, situados a la izquierda inferior del encuadre, logran un equilibrio perfecto con el blanco levitante de los nimbos y la desolación de la llanura; dramatismo atemporal, telúrico; o el contenido etnográfico, la denuncia social, el acopio documental histórico del África de transición entre el colonialismo europeo y las precarias independencias de sus pueblos tribales.

Dejando de lado el trasfondo novelesco de los viajes, atenidos a la mera indagación estética, la lente de Acebes, su riguroso obturador, cumplen a cabalidad la ambición de todo fotógrafo: atrapar en fracciones de segundo el alma de objetos, instantes y personas para entregarla, en la mejor condición de calidad posible, al escrutinio, uso o disfrute de otros, al inacabable cuestionamiento humano.

Pero aún en este aspecto, nuestro compatriota contradice el perfil habitual del artista. Si Marlene y Diego Samper - actuales curadores de su colección - no hubieran descubierto este joyero de imágenes, conservado con esmero y sin pretensiones en su casa de la capital colombiana, aplicándose luego a la paciente tarea de estudio, clasificación y promoción de la obra, en asocio con el editor Ed Marquand, para mostrarla al mundo a través de un libro de impecable factura, la fotografía de Héctor Acebes quizás no habría llegado a las salas de exposiciones de Colombia, Estados Unidos y Europa, donde hoy se valora con creciente admiración.

 POESÍA A LA CARTA

Escalera Por: María Angélica Beltrán *

UNA ESCALERA DE PIE

De noche no advirtieron que luego de un día entero de trabajo, la escalera traqueaba debido al efecto del sol sobre sus huesos. Bueno, en verdad era un krrrrgggggg (traducción de dolor en el antiguo lenguaje de los árboles que nacieron para ser escaleras y que pocos conocen ya que han perdido la costumbre de escuchar con atención).

El ruido que despertó a mis padres, el de alerta (el único que saben escuchar), fue el estruendo que se armó en el garaje. Qué fatal, y yo sin excusas a medianoche fuera de mi cuarto, tan sólo intentaba acostar a la vieja escalera.

 

 

LA FRUSTRACIÓN DE UN COMPLEJO

Soy el complejo de Electra
pero ella ignora mis frustraciones.
Soy un deseo incestuoso
al que ella acude cuando está sola.
Luego de años viviendo a tu sombra
me pregunto
¿Cuál será el refugio de mis frustraciones
cuando el deseo de poseerte Electra
quede grabado en mi inconsciente?

 

YO, EL GRAN EGO

Yo, acérrimo supremo,
certísimo crudelísimo.
Festejo nobilísimo egotismo
en libérrimo infinito.

Yo, ardentísimo ego,
ternísimo pésimo,
canturreo fidelísimo
a mi ego excelentísimo.

Yo, fortísimo solitabundo.
ínfimo paupérrimo,
navego en novísimo snobismo.

Yo, máximo ego, yo.
Integérrimo excelente,
mi inmortal máximo, Yo.

SI(g)NOS DE PUNTUACIÓN

COMA (,) Una tilde derrocada de la jerarquía en el mundo de las tildes.
PUNTO (.) Bala incrustada en el polígono del poema.
PUNTO Y COMA (;) Fase larvaria (0-3 años) de la adulta i.
DOS PUNTOS (:) Ojales desabrochados (aperturas necesarias) de todo texto.
CORCHETES ( ) Penitenciaria, aclaración de los sucesos.
PUNTOS SEGUIDOS (...) Código Morse de la palabra etcétera.
SIGNOS DE INTERROGACIÓN (¿?) Primer plano de un laberinto.
SIGNOS DE ADMIRACIÓN (¡!) Fotografía espacial en dos tiempos de un hombre saltando de una azotea
COMILLAS (“”) Los pies de Alicia abandonando el espejo.
TILDE (´) Grado último de una coma (deseo de toda coma).

GRAMÁTICA ZEN

No - yo
No - tú
No - ella
No - él
No - sotros
No - vos - otros
No - ellos

DE SOMBRAS Y ESFUMATOS

Las sombras sueñan con un mundo a blanco y negro
donde el color caiga a sus pies como sombras
y así perpetuar el sueño de la esclavitud humana.

* Egresada del programa de literatura de la Universidad del Quindío. Colaboración remitida vía Internet.
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